viernes, 26 de junio de 2009

Observación aiera



Después de una semana de intentos infructuosos de observación, por fin llegó el día. La verdad es que pensé que era especie de gafe. De una manera u otra, pero no había manera de que yo tuviera una observación. Tanto tiempo intentándolo pueden conseguir que una novata como yo alcance el punto límite de desesperación.
El jueves por la noche confirmé con Hélike nuestra asistencia a la salida aiera (AIA, Asociación Ilicitana de Astronomía. No confundir con el Año Internacional de la Astronomía), y el viernes por la mañana mediante llamada telefónica acordé con Salva que salíamos SÍ o SÍ, que ya estaba bien.

Llegué tarde al lugar acordado para la salida de Elche. Mil disculpas (seguro que me han puesto una multa por exceso de velocidad…)
Había nubes, pero estaba segura que se irían.

Salimos en nuestros respectivos coches hacia el lugar oficial de quedada, la gasolinera del Hondón. Allí se nos unieron los últimos del grupo y continuación del trayecto hacia nuestro observatorio.

Hacía mucho tiempo que no sacaba mi equipo al campo. Era la noche en que tenía que demostrarme a mí misma que era capaz de encontrar algún objeto en el cielo que no fueran luna o planetas. O estrellas.



 Ramón


Saco la base, la pongo y saco el tubo y lo pongo encima y me quedo mirando. Me comenta Hélike, y tú cuando montas? Si ya está, le contesto. Mira qué es fácil montar esto… jejejejej



 Yo misma


Mi (prestado) buscador de punto rojo estaba ligeramente desalineado y entre dos compañeros consiguieron que quedara perfecto  Hélike y yo observábamos la operación, deseosos, como novatos oficiales que somos, comenzar cuanto antes. En la alineación, Saturno, objeto con el que tuvimos la referencia, desaparecía de vez en cuando debido a la nubosidad. Pero yo estaba segura de que la noche sería buena, y así fue. Qué temperatura tan estupenda hacía…




 Salva


Una vez alineado, Salva apuntó al primer objeto de la noche, M57. Le encanta localizarlo. Se va directo a él siempre. Una vez M57 atrapado en mi ocular, se fue con su refractor (el dobson 300 lo había dejado en casa) para intentar fotografiar la luna, que nos obsequió con su presencia durante la primera parte de la noche.
Digo obsequió pues no dejó de ser una sonrisa al principio de la noche. Una sonrisa de bienvenida a las observaciones del verano, al buen tiempo y a las nuevas constelaciones.

Y allí quedamos, Hélike y yo, absortos con M57, el anillo. Qué curioso, un anillo para sellar nuestro compromiso con la noche y con esta afición…
Había sido capturado con mi 25 mm y con el 16 pudimos ampliar la imagen para disfrutar de esta especie de aureola cerrada en la lira.

Antes de que desapareciera Saturno era obligado dedicarle unos minutos. No muchos, así que primero lo capto con mi 25 y después, rápidamente, 11 + barlow.
Mira Helike!! Ahí lo tienes!!!

Mi dobson GSO tiene unos rodamientos magníficos, pero tal vez excesivos. Tengo que averiguar la manera de fijarlo cuando encuentre algún objeto, pues al solo movimiento del cambio de ocular, se mueve el tubo y tengo que comenzar de nuevo mi búsqueda con cada nuevo ocular que meta en el crayford

Llevaba una lista preparada, pero pronto descubrí que me iba a ser difícil completarla. Con tanto equipo es fácil distraerse con cada uno de ellos. Además, estreno, 2 compañeros llevaban nueva montura motorizada que hay que utilizar.
Gracias chicos por las escaleras!!! Siempre que intento observar por equipos ajenos al mío tengo el mismo problema… Que no llego!!!! Las escaleras son el mejor invento para personas del tamaño standard como yo. Es que es una parte más del equipo.

En el zenith tengo a la Osa Mayor, ocasión idónea para observar al jinete, a Alcor, compañero de la blanquísima y brillante Mízar. Con el 11 + barlow las observamos perfectísimamente, separadas y brillantes.

Tras su ratito fotográfico vuelve Salva a nuestro lado, pues quiere que observemos M81 y M82, 12 millones de años luz nos separan de ellas…. De estas dos, M82 es la que más me gusta, la vertical

Con un giro de 180 grados nos dirigimos a Escorpio, aunque esta noche ha  dejado de ser un interrogante para mí, me apetece acercarme a su corazón, Cor Scorpii, el corazón del Escorpión, más conocido para nosotros como Antares, estrella supergigante con un diámetro 400 veces superior al sol, a 170 años luz de la tierra.

A la derecha de Antares y justo en medio, entre ésta y la siguiente estrella visible, tenemos M4, con el ocular de 9 mm de Salva, pero 66º de campo, es alucinante observar este cúmulo globular, pero como realmente me gusta es con mi 11, de 80º. Llena el ocular por completo y por ende, a mí.

Un poquito arriba y a la derecha, encontramos M80, catalogado por el Sr. Messier como una nebulosa sin estrellas, pronto alguien comprendió que en realidad se trataba de uno de los cúmulos más ricos y comprimidos de estrellas pequeñas del cielo.
Compacto. Esta es la palabra que me viene a la cabeza al recordar M80.

Mientras me pongo a pensar cómo soluciono el problema de unos rodamientos demasiado suaves, oigo voces. Se trata de Tevican, nuestro ya ex presidente de la asociación y Lucas y su papá.

La presencia de Tevican, me recuerda que quiero observar Cor Caroli, pues es un verdadero experto en dobles.

Cor caroli, el corazón de Carlos, en honor de Carlos I de Inglaterra.
Verdaderamente, se trata del corazón de un Rey, brillante y rutilante. Con el 25 mm las separo, pero es con el 11 como aprecio las diferencias entre esas estrellas dobles, muy distintas entre sí. Mucho más brillante la de abajo, difusa y opaca la de arriba.

Me gusta contarle cosas a Lucas, es como una pequeña esponja, todo lo absorbe, todo lo quiere aprender, mientras nos demuestra sus conocimientos adquiridos en el cole a su sus 7 años. Le gusta, lo exhala. Pronto estará buscando sus propios corazones en el cielo. Me siento un poco niña, observando junto a él y me gusta esta sensación

Quili!! Oigo que me llaman. Es Vadipa. Tiene atrapado en sus binoculares gigantes a M7, un cúmulo abierto que llena mis retinas. Desde la noche de Martos, que observé con los binoculares de Fitz, no lo había vuelto a hacer. Y casi no me acordaba. Ahora me doy cuenta que me gusta. Es una nueva experiencia observar por ambos ojos a la vez. Este cúmulo de Ptolomeo, al observarlo de esta manera, con los dos ojos, me da la impresión de estar viendo una peli, sólo que una peli que está sucediendo a una distancia de 800 años luz.



 Vadipa


Cercano, a la visión que estamos realizando, aunque no más cercano en distancia, tenemos otro cúmulo abierto, que es M6, la mariposa. Pero me gusta más M7.  En M6 las estrellas están mucho más separadas, más distantes.

Oigo a Tevican, él tiene atrapado en su refractor a M22, un cúmulo globular en Sagitario, arriba de la casita. Me da la impresión de observar una pequeña explosión. Es impresionante lo que nos muestra el sabio Quirón en su constelación, Sagitario, debemos sentirnos afortunados pudiendo aprender tantas cosas en el cielo….

De regreso a mi teles, Navman me deja echar un vistazo al cielo con su binoculares, colocados en un trípode y con un artilugio inventado por él mismo, disfruto muchísimo de una visión general del cielo.

Unos pasos más allá, Viajero y Xarry acaban de cazar a M51, la galaxia del remolino!! Siendo uno de mis objetos favoritos del cielo, no puedo menos que pararme para quedar atrapada en su imagen. Abducida, absorbida como una galaxia a otra.



 Xarry y Viajero


De regreso a mi dobson, inicio la búsqueda de Albireo, antes la he visto en los binoculares gigantes de Vadipa y me ha dado la impresión de una hermana mayor que protege a su hermana pequeña. Quiero cazarla con mi dobson. Protegida por las alas del cisne, inicio su búsqueda en la cabeza del ave. Me gusta la intensidad de colores, mientras la mayor es amarilla rojiza, la pequeña, en cambio, es azul verdosa.

Ahora quiero la doble-doble de la Lira, quiero mecerme al son de su suave música. Es verdad que tuve que confirmar que era ella, que yo la había encontrado, pero así era, dentro de mi 25 mm tenía estas dos estrellas divididas en dos a su vez. Con el 25 casi no se separan, pero cuando pruebo con el 11 es cuando consigo separar estas dobles. Mira Hélike, lo hemos conseguido, son 4 lo que tenemos en nuestro ocular!!

Estamos a punto de iniciar la reunión de la AIA , estoy eufórica, pues veo que consigo encontrar algunos objetos, aunque sean los facilones. Mientras los oigo hablar, doy un pequeño paseo estelar por la Vía láctea con mi 25 mm. Sólo encuentro un problema: tanto, tanto me atrapa este paseo, que no consigo centrarme  y escuchar lo que cuentan ( y eso que estoy al lado), así que al final opto por estar atenta a la reunión. Ya tenemos nuevo “presi”. Xarry!!!

Es hora de recoger, pero es que irme sin observar Júpiter… Ya está ahí, a tiro de mi dobson.
Me gustaaaaa!!! Y es que el año pasado tenía un celestron 114/900 y encuentro una grandísima diferencia a lo que veo a través del dobson 200/1200.
Pero cómo ha cambiado el dios de dioses romano!!! Antes sólo veía dos bandas borrosas, pero ahora distingo 4, jajajaj.  Ni si quiera me acerco a la cuarta parte. Cerca, sus satélites.
Con 11 + barlow lo veo algo borroso, es con el 16 + barlow como lo veo perfecto!!!

Y ahora sí, es tarde y hay que recoger. El sábado tengo que ir a trabajar.

-         Me siento frustrada, comento
Hélike y Xarry ríen. Hélike, sonriendo, comenta
-         Pero Quili, si decías que estabas orgullosa de lo que has hecho esta noche…
-         Ya, pero es que me no me ha dado tiempo a terminar mi lista, respondo.

Xarry, riendo, me dice
-         Pero Quili, si has avanzado un montón, tienes que estar orgullosa y contenta como lo estabas hace un rato, cómo has pasado en 5 minutos a sentirte frustrada?
-         ES QUE SOY UNA MUJERRRRRRRRRRRRRRRRRR, jajajajajjajajajajaaj

miércoles, 27 de mayo de 2009

Algo ha estallado en mi corazón


27 de Mayo de 2009. Mal asunto. Juega el Barça la final de la Champion. Parece que seas simpatizante o no, hayas de estar pegado al televisor.
Pero no, 2 locos de la astronomía salen de Granada a la hora acordada, las 22.15, hacia EL ALTO DE BLANCARES. Hay que aprovechar que hace sólo unos días hubo luna nueva, la creciente que hay esta noche no molesta mucho y, sobre todo, que hace una noche espectacular.

Dicen que hasta el 40 de Mayo no te quites el sayo, y es verdad. La alta temperatura diurna en la capital granadina nada tiene que ver con la del lugar elegido para la observación. Hemos pecado de calurosos, y de imprudentes, y un jersey más no hubiera venido mal. Digo esto como la única pega que se le puede poner a la noche. Dicen que la perfección no existe y que precisamente los pequeños defectos hacen que se valoren más las virtudes. Qué importan las espinas en el rosal si su aroma y color nos hacen olvidar lo demás? Qué importa un poco de fresquito si ha sido la mejor noche de observación que hemos tenido? Desde la observación de Martos no nos hemos ido a casa tan pletóricos como anoche. Eufóricos, es la palabra.

Un seeing impresionante, noche en calma total. Ni una nube. Buena temperatura, salvo para dos confiados. Repito, la mejor noche de nuestra corta vida de aficionados a la astronomía.

Y no sólo la mejor noche en cuanto a condiciones climatológicas, sino la MEJOR NOCHE en cuanto a la observación. El listado que llevábamos, demasiado extenso para el tiempo del que disponíamos, hubo que acortarlo. Acortarlo???? Jejejejejjeje, aún así quedó en unos 35 objetos. Pero todos los objetos de esta lista, bien vistos y disfrutados.

Hora es ya de contar lo acontecido aquella noche.

Aunque la luna esté presente, hay tanto por ver y tantas constelaciones de primavera que no nos detenemos en ella.

Comenzamos por Cáncer, para la mitología egipcia, personificación celeste del escarabajo, símbolo de la fertilidad, la vida y el renacimiento. Es curioso, cómo inconscientemente nos dirigimos en primer lugar a cáncer, al renacimiento, al despertar de la vida. Lo que esta noche significa para nosotros, ese despertar a la primavera, a un nuevo cielo. En definitiva, nuestro renacimiento en esta afición. Aquí, centramos nuestra atención en M44, en la colmena, y es que este cúmulo abierto se trata de un verdadero enjambre de abejas, observando a través de un ocular de 30 mm.

A continuación , en Virgo, observamos la Galaxia del sombrero, se te encoge el estómago al pensar que estás observando algo que se encuentra a una distancia de 28 millones de años luz. Cómo será actualmente? La cabeza me da vueltas cuando pienso en estas cosas.

Hay un cúmulo globular, M68, que encontramos en Hydra. No nos llama mucho la atención y no le damos demasiada importancia.




Con nuestro amigo Saturno, poco nos detenemos esta noche. Al fin y al cabo es algo que podemos observar desde casa y en condiciones menos propicias. Sabemos que sabrá perdonarnos.

Leo, el León, símbolo egipcio del sol y el poder, del oro, aquel invencible hasta que se convirtió en uno de los 12 trabajos de Hércules, y el héroe consiguió acabar con su vida. Disfrutamos aquí de un triplete de galaxias (por si alguien duda), a nada menos que 35 millones de años luz, podemos observarlo a través de los oculares de 30 y del Ethos. Moviéndonos en la misma constelación encontramos otras 3 galaxias más tenues, como son M95- M96 y M105, a una distancia mayor, a 38 millones de años luz,  mucho menos llamativas.

Cambiando nuestra dirección, nos vamos hacia Centauro , buscando un viejo conocido, que tantas alegrías nos dio en nuestro primer encuentro. Se trata de Omega Centauri (w centauri), el inmenso e impresionante cúmulo globular. Todo él nos llena el ethos, aunque con poco detalle debido a lo poco que levanta del horizonte.

Cambiamos nuevamente de constelación, dirigiéndonos a la madre, a la Osa Mayor, allí nos esperan M81 y M82. Nos gusta verlas primero juntos, con el mismo ocular y después separlas con el ethos. Mi favorita es M81. Sin movernos de constelación, tenemos otra galaxia: M101, una especie de manchón difuso ENTRE Mízar y Alkaid. Desdoblar a Alcor- Mízar es un gustazo, la brillante blanca Mízar junto al jinete (Alcor), con mayor magnitud, no por ello menos brillante.

En el Boyero nos detenemos en M3, un cúmulo redondeado, muy concentrado.

Por si la energía de la noche decae, intentamos que los perros de caza tiren un poco de nosotros, observando Cor Caroli, dos perlas en el cielo, aunque la verdad es que no nos llamó mucho la atención, defraudó un poco….

Más nos gusta observar M51, la primera galaxia en espiral en ser descubierta. Nuestra favorita. Es alucinante el poder hipnótico que tiene, nos absorbe…..
Continuamos con la M63, la sunflower galaxy. Igual que hay objetos que nada tienen que ver con lo mostrado en fotos, tanto ésta como la anterior las vemos casi igual a las fotos que guardamos en la retina de libros e internet. Y para terminar con las galaxias de los perros de caza, apuntamos a M94, un redondel grisáceo, bonita, grande, que nos mira de frente. Como si ella nos observara a nosotros.

Si queremos llenar la vista de galaxias, no hay mejor lugar que el clúster entre Virgo y Coma Berenice. Realizamos paseos por turnos y sacamos una media de 8 galaxias entre las más grandecitas observadas por ambos dos. Es alucinante esa concentración de ellas en tan poco espacio visual. No hablamos de distancias reales…. 60.000.000 años luz nos separan de ellas. Da vértigo…..

Serpenteando, llegamos a M5, cúmulo globular situado en la serpiente, me gusta porque lo veo granulado, separando muchas de las estrellas que lo componen. Parece un torbellino que te absorbe. Espectacular en su irregularidad.

Atraídos por la dulce música de Orfeo, nos acercamos a la Lira. Muy cerca de Vega tenemos la doble-doble y M57, la nebulosa anular, más conocido entre los aficionados por el Donut. Perfectamente definido con el 13, el superethos.

Cambio de tercio nuevamente para observar en el majestuoso cisne, aquel que transportó a Simbad el marino hasta el valle de los diamantes. De este recuerdo, nos queda Albireo, pues 2 diamantes es lo que encontramos al observar por el ethos. Como mera distracción, tenemos a M29, un pequeño cúmulo globular al que no damos mucha importancia, teniendo en cuenta lo que aún nos espera

En la pequeña Vulpécula tenemos la 1ª nebulosa planetaria descubierta por Charles Messier, LA DUMMBELL, grandísima en cambio.

En honor al Rey Juan Sobieski III de  Polonia fue creada la constelación de El Escudo de Sobieski, reducido su nombre al Escudo, encontramos algo muy parecido al vuelo de patos salvajes, se trata de M11, PRECIOSO CÚMULO DE ESTRELLAS DÉBILES, grandísimo a través del Ethos.

En un giro de 180º pasamos a  Escorpio, para mí es el interrogante del cielo, algo por descubrir. Prefiero verlo así que como el bicho malvado del que nos habla la mitología. Aquí tenemos M4, al lado de Antares, un extraño cúmulo globular, maravilloso en su irregularidad, grande, medio abierto, medio cerrado.
También encontramos, camino de la tetera, 2 cúmulos abiertos y cercanos: M6, la mariposa, y M7. Precioso.

Y entramos en Sagitario, una de las mejores constelaciones del verano, es como si el sabio Quirón (mitad hombre, mitad caballo, quisiera mostrarnos la espectacularidad del cielo: 3 nebulosas de emisión: M16, la nebulosa del águila y M17, la nebulosa de omega, justo encima de la “casita”. Y M8, más grande que las anteriores, a la derecha de la “casa”, camino de la cola del escorpión.
Observamos ahora 3 cúmulos globulares pequeños: M28, M54 y M70, y uno grande y espectacular en sí:  M22.

Para descansar un paseo por nuestra galaxia. La mejor vía Láctea del año. Espectacular en LA LIRA, el Cisne y Escorpión, pero el hormiguero de Sagitario es difícil de superar. Pero qué bonitooooooooooo!!!! Hemos gritado los dos al verlo. Quita, quita que me toca mirar a mí. Podríamos pasar la noche entera paseando por esta zona.

Lástima que el tiempo apremie.

Cuando llevemos más tiempo en esta afición, probablemente nos guste más pasar horas observando unos pocos objetos, fijándonos más en los detalles.  Pero ahora mismo, lo que tenemos es un ansia increíble por conocer el cielo, por verlo todo. Cada día ver más objetos…. Ya llegará la madurez y el sosiego a nuestra curiosidad, y entonces, descansaremos por más tiempo en cada cúmulo, en cada nebulosa. Mientras, tenemos que alimentar esa curiosidad de la mejor manera posible. QUE ES ESTA.

Nos queda poco tiempo, pero no podemos irnos sin visitar al héroe. A Hércules. 2 cúmulos globulares aquí, M92, bonito y elegante y el espectacular, pero para espectacular de veras, M13. Observar M13 es como un estallido, un estallido en el corazón. Es algo parecido a lo que sientes cuando ves a la persona de la que estás enamorada, que no dejarías de mirarla nunca (cursi, sí, pero real). Es emocionante observar este cúmulo globular, lo asocias fácilmente a juegos artificiales.

Hasta ahora, M51 era mi favorito, pero no sé, no sé…. Se puede querer a dos objetos a la vez? Jajajajajajaj

Yo creo que sí

miércoles, 29 de abril de 2009

La noche en la que vemos Omega Centauri

LA NOCHE QUE VIMOS OMEGA CENTAURI

Con un poco de regusto amargo, y mucho de decepción, por no poder asistir a la acampada de Sierra Mágina, acordé con mi amigo granaíno que esta semana, si no hacía malo y aún con Luna, saldríamos a matar el gusanillo astronómico.

Se suponía que era el miércoles la noche ideal, la que según las previsiones no habría nubes, pero según iba llegando a Granada el martes, el cielo iba abriendo, las nubes desaparecían y el cielo iba mostrándose azul y limpio. ¿Por qué no esta noche? Algunas veces existe la telepatía, ya lo creo. Suena el teléfono y una voz me pregunta ¿Por qué no esta noche?

Síiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!! Yujuuuuuuuuu!!!!!!. Esta noche es la nuestra! Y de hecho, fue la elección correcta, pues en el momento que estoy escribiendo esto, miércoles, está nublado.

En una hora quedamos, me dice una voz por teléfono. Prepara los bártulos.
Qué susto!! No encuentro las llaves del coche, Murphy, por favor, esta noche, no!!

Por fin, todo se soluciona y a la hora acordada llego al lugar de encuentro. Nos encaminamos hacia la antigua carretera de la playa. Jayena es nuestro destino. Un poco de cl en el horizonte norte y sureste, pero nada grave. Encontramos un pequeño camino, parece poco transitable, sólo llevamos un equipo, pues sabemos que disponemos de poco tiempo: El dobson ligthbridge 12” y todo el despliegue de instrumentos opticos del que dispone aquí, “Mr. Dobson”.

Llegamos al lugar, y la verdad es que hace más frío del esperado. Además tenemos rachas de viento muy desagradables, tanto por dejar helados a los de cuerpo presente, como por hacen bambolear el telescopio de un lado para otro a poco que lo soltabas, cual velerito en plena tempestad, aún con el tornillo de deslizamiento de la base apretado al máximo….Entre el viento y que anda el tiempo revuelto con las borrascas, etc, tenemos un seeing asqueroso, 2 de 5 aproximadamente, dice Fran. Ya sé lo que es el seeing… por desgracia, de forma negativa.

Comenzamos con la Luna, que se esconde pronto, está muy pequeñita todavía, apenas una sonrisa en el firmamento. Me gusta mirar al cielo cuando regreso del trabajo a casa y encontrarla así. El cielo me sonríe, suelo pensar.

Es curioso observar la luna cenicienta a través del telescopio. Con el Ethos 13mm vemos claramente los mares y cráteres más relevantes en la oscuridad. Nos llama poderosamente la atención el brillo de Plato ¿Cómo puede ser que brille tanto sin luz directa?
Pasamos al pequeño gajo iluminadao para deleitarnos en la medida de lo posible (puñetero viento) intercambiando oculares con los diferentes accidentes que tenemos a nuestra disposición: Atlas, Hércules, la Rima Cauchy, etc. El ethos es el ocular más usado, puesto que aunque hacemos un amago con el Uwan 7mm, con -430x- y sin barlow -215x-, la noche no está para muchas alegrías en forma de aumentos.

¿Intentamos Saturno? La verdad es que se ve más borroso todavía: con el Uwan 7mm no se ve claro claro, y con la barlow 2x ya es un manchurrón. La mejor opción es el ethos de nuevo, menos aumentos pero más claro.

Fran me ve flaquear y titubear sobre la conveniencia de seguir observando, y aunque no llego a expresarlo, me ha leído el pensamiento y me propone una tregua con la cena. Buena idea. Dentro del coche, con calefacción incluida, se está mucho mejor, jeje

Hace muchísimo frío, parece mentira, estamos casi en mayo. ¿Cuándo va a llegar el verano¿?¿?¿? Nos acordamos del último Martos, lo de observar en manga corta y con buen tiempo es un lujo en el recuerdo. Mira que es sufrida la vida del astrónomo!!

Desde luego fue buena idea lo de la pausa para cenar: El viento comenzó a amainar y, como por arte de magia, o de ganas, la noche se apaciguó. En este momento comenzó NUESTRA NOCHE.

Todo ha sido tan precipitado que no llevamos el consabido listado que tanto le gusta elaborar a mi compañero. Aunque no le hace falta. Ni atlas. Cada día me sorprende más. Voy a enchufarle a M3, me dice. Ni 2 segundos y oigo: mira qué bonito!! No sé con qué alucino más, si con M3 o con su intuición para encontrar los objetos en el cielo. Es como un sexto sentido lo que tiene.

Pues sí, ahí tengo a M3, metido dentro del Ethos, y a punto de ebullición. Se trata de un cúmulo cerrado que contiene aproximadamente medio millón de estrellas. Es curioso, el primer descubrimiento “original” de Charles Messier, ha sido nuestro primer descubrimiento de la noche. Coincidencias… o no. Estamos en Canes Venatici, y parece que estos dos perros, Asterion y Chara, van a tirar de nosotros esta noche.
Hacemos pruebas: El Ethos + barlow x3 nos lo acerca, hasta casi tocar con la yema de los dedos, pero también mucho menos espectacular, pues pierde luminosidad y nitidez. Mejor con ethos + barlow x2: sin perder nitidez, abarca 2/3 partes de los 100º del ocular!!!! Qué bonitooooo!! Qué detalle, qué lujo, qué, qué, qué!!.

Golpe de timón, marinero: Vámonos a por la Galaxia del remolino, la Whirlpool, M51. Es uno de mis objetos preferidos del cielo. Con el 30mm se ve lejana… Por mucho que la observe no deja de impactarme esta peculiar galaxia, la forma en que absorbe a la otra, de la misma manera que me absorbe a mí. Me recuerda los pentagramas del “cole”, comento. Fran dice que esta galaxia admite aumentos, así que no se hable más, le metemos el 7mm, 215x. Se ven muy bien los dos núcleos claramente. Con visión desviada se intuye el brazo de la principal abrazando a la ‘pequeña’ que ha caído en sus redes.

No hacemos muchos cambios en oculares, el frío atenaza nuestras manos, y cuesta trabajo manejarlos.

En la Osa Mayor tenemos M81 y M82. Creo que no ha tardado ni 15 segundos en atraparlos con el 30 mm. Con el 7 las separamos. Me gusta mucho más M82, la situada en vertical.

Dejándonos guiar más por preferencias o intuición que por un orden determinado, seguimos con la Osa Mayor. Con el 30mm capturamos la Nebulosa del Búho y M108 a una vez. Arriba del ocular, M108, la galaxia en espiral, y abajo, a la derecha, la nebulosa. Con el 7mm, M108 no deja de ser una leve línea. En cambio, la Nebulosa del Búho, M97, me da la impresión de una bola de gas a punto de estallar. Lógico, tratándose de una nebulosa gaseosa. Como la noche no está para tirar cohetes, Fran no hace ni un amago de probar con el OIII o el UHC.

Ahora le toca el turno al objeto estelar favorito de mi amigo (el segundo es M3, obviamente), se trata de M13, en la constelación del poderoso Hércules, de fuerza sobrenatural, que se constituye también en un poderoso cúmulo, el más grande visible desde el hemisferio norte… Con el 30mm, se capta perfectamente y se aprecia su gran brillo y tamaño, pero con San Ethos se disfruta más del espectáculo. Después probamos con el 7mm, llena por completo el ocular, sin salirse de él. Perfecto.

En la misma constelación de Hércules, tenemos otro cúmulo globular, M92 (parecen determinantes en la noche los cúmulos globulares). Al lado de M13, me da la impresión de ver un cúmulo recién nacido, dispuesto a crecer y desarrollarse.

Otro golpe de timón: vámonos a la Galaxia del Sombrero: realmente parece un sombrero, visto así de canto.

Aprovechando que nos encontramos por la zona de Virgo, nos apetece dar un paseo galáctico, y qué mejor lugar para ver galaxias que el cúmulo de Virgo… Unos pasitos con el 30mm. Si estremecedor resulta contemplar varias de ellas dentro del campo, no menos emociona saberte observador de un pasado de 60 millones de años. A continuación pasos seguros con el ethos. Impresionante la nitidez que nos da. Puedes perder horas y horas en este paseo. Imposible cansarse de este paseo galáctico, pese a que recorremos distancias que escapan al entendimiento…

Nos gusta detenernos un rato en Escorpión. Escorpión, el salvador de Artemisa (la luna). Cuando Orión la intentó violar, Artemisa pidió ayuda al escorpión que picó al gigante mortalmente, y la liberó. En agradecimiento, Artemisa lo colocó en el cielo. Por esto, Orión se oculta cuando aparece Escorpión, atemorizado, momento que aprovechamos para contemplar M4. Cúmulo cerrado, que con el Ethos se ve muy expandido.

Un regalito para mí, como mi color favorito es el rojo, me dice: pues ahí la tienes, Antares. Se agradece, verla refulgente, roja como el coral, como el fuego en el cielo. Preciosa.

Si de colores se trata, vamos a por Albireo, perfecta con el ethos, la distinción de los colores azul y amarillo de esta estrella del cisne, es tan majestuosa, como el cisne mismo. No podría encontrarse en otro lugar.

Es hora de irnos. La humedad se suma a los inconvenientes meteorológicos, además de que amenazantes nubes negras empiezan a cubrir el cielo. El viento vuelve a molestar dándonos a entender que la noche ha terminado. ¿Un último vistazo? ¿La nebulosa del anillo? Pues bien. Con el ethos no es menos que …. PERFECTA!!!

Un buen punto final a la noche.



...¿Y dónde está Omega Centauri? ¿Por qué este título? ¿Acaso fue un sueño?

No, ahí estaba. Fue algo alucinante. Increíble. Algo que nos hizo sentir afortunados. Con campo abierto hacia el sur, sin viento, sin esperarlo…. En la constelación de Centauro, ahí estaba: OMEGA CENTAURI, el cúmulo globular más majestuoso e impresionante de la Vía Láctea, a la disposición de dos novatos, jeje.

Nos sobrecogió poder ver, aún oculta en una 3ª parte por los árboles, un objeto tan bajo. Esas dos terceras partes eran tan impresionantes como 3 cúmulos enteros juntos, o cuatro …. Ocupa casi casi todo el ocular de 30mm. “ A – 47º!!!” Oigo decir, y continua. “ Quili, qué poco más abajo está ya la cruz del Sur!, la constelación por excelencia del hemisferio Sur! Con sus nubes de Magallanes! Si abres el stellarium sabrás lo que te estoy contando! De Madrid para arriba es un sueño irrealizable!!!

Yo pienso: y ésto me ha pasado a mí…… 2 novatillos….. Me olvido del frío, me olvido del molesto aire del principio de la noche, me olvido del sueño, y de que sólo me quedan 4 horas para levantarme, y sigo pensando. Ésta es la noche PERFECTA. Buen cielo, mejor compañía, y Omega Centauri. Es la noche en la que vimos por primera vez OMEGA CENTAURI…..

El mundo no existe, aquí me quedo.

Quili