sábado, 18 de julio de 2009

Calar Alto


A las 7 de la tarde comenzó el viaje a Almería. Carreteras en tierras áridas, desiertos de los que recuerdan maravillosas películas como “ La muerte tenía un precio” o “ Por un puñado de dólares”, muchos títulos más vienen a mi mente…. Desviación en Gérgal y toma de la carretera que nos llevará a nuestro destino.

En Calar Alto nos encontramos con radiotelescopios de gran tamaño. 2 observatorios impresionantes que dominan el cielo almeriense. Si faltaba algo para que este espectáculo fuera más impresionante, el sol nos lo brinda: una maravillosa puesta de sol en la que los máximos protagonistas son estos 2 gigantes blancos, a los que D. Quijote hubiera confundido sin lugar a dudas, transformándolos en dos monstruos con los que batallar.


 
 Uno de los observatorios


Tras una breve parada para la fotografía, continuación de viaje y encuentro en las cercanías del albergue de los que serán compañeros de la noche. Ya estamos todos.
Tenemos a Paco, con un Celestron 8;  a Juan José (Comiqueso) con su apo 130, y con su Orion Optiks de 300 mm; a Gaby (Gab), con su Pentax 75 mm (maravillosa fotografía…); a Carlos y Teresa, con su celestron 6 SGT (todos supergotorizados); y a FranJua, con su dobson LB 12” y su nuevo ED 80.
Yo no llevo nada más que mis ganas de observar, que son muchas. Pero la noche promete…



 Foto de grupo


Es increíble cómo recordamos algunas veces las cosas. De esa noche me vienen a la cabeza todavía flashes de imágenes vívidas a mi cabeza. Es como volver a vivirlo otra vez. Sin lugar a dudas, la mejor observación de mi corta vida de aficionada a la astronomía: la compañía, el clima, el sitio,… Y el cielo.

Tras habituar la visión a la oscuridad durante la cena, comenzamos nuestro periplo celeste.



 Preparando el equipo


Esta noche es la presentación en sociedad del pequeñín, del ED80. Su primer papel protagonista. Y doy fe que consiguió pasar la prueba con éxito, y hasta aplausos.

Su primer solo en la observación será la búsqueda de la doble-doble de la Lyra. Perfectasss!!! Con el 7 mm. Nunca las había visto tan perfectamente separadas y brillantes. Me encantan!! Aquí no se ve el halo borroso que se observa a través del dobson. No, aquí son dos brillantes, que a su vez engarzan con otros dos brillantes, perfectamente separadas. Bravo por el ED80.

Queremos hacer un recorrido por nuestras dobles favoritas, pero, mientras, nos reclama la captura en otros telescopios de otros objetos que también entran dentro de nuestras apetencias.

En el apo de JuanJo (Comiqueso), tenemos a M17, me parece una explosión de  luz, en la que algo nace en su interior, algo se mueve.

Justo al lado, en el Celestron 8 de Paco, tenemos a M57, el anillo. Perfectísimo en su espacio vacío que luego vuelve a crecer.

Volviendo con el ED80, tenemos ya a Rasalgheti. Otra vez la misma impresión que la doble-doble, nunca la había visto así. Una, grandísima, impactante, naranja. La compañera, mucho más tenue y débil.
Qué diferentes una de otra!!!



 Dobson y Ed


El jinete Alcor y Mízar, son otra pareja separadas en color y brillo. En este caso, el brillo de una no llega a eclipsar al de la otra, no llegan a tocarse.

Con el ED80, observando Albireo, la del Iris, aprecio mucho mejor su diferencia de tamaño. Mucho más grande la blanca-amarilla, que la azul.

Paco nos llama y sonríe, dice que ha capturado a ET, riendo, me acerco y es verdad. A través de su ocular diviso a NGC 457 en Casiopea, nuestro pequeño extraterrestre de la noche.

En Ophiuco, observamos Yed Prior y Yed Posterior, ambas de color naranja. Una eclipsa completamente a la otra, y es que la primera es exactamente media magnitud más luminosa que la segunda.

De las dobles de Scorpio saco la misma conclusión con  el ED80, observo de una forma muy distinta el dobson, de esta manera, verdaderamente, te puedes hacer una idea de su magnitud.

JuanFra (FranJua) me ve entusiasmada con el ED80, no te emociones tanto, me dice riendo, gira el telescopio y dice: mira! Ohhhhh, noooooooo. Es M13. Qué decepcionante observar uno de mis objetos favoritos a través del pequeño apo!!!

Venga, vamos a por más dobles, y en otro giro de timón me lleva a Vega. Justo debajo, a la derecha, tenemos dos finísimas cabezas de alfiler, diminutas, es impresionante el brillo que alcanzan.

La nebulosa de la laguna con el ethos y filtro la veo mucho más difusa que con el dobson.
En M80 me da la impresión de encontrar un corazón difuso en un campo de estrellas….

De reojo, observamos al Dobson LB 12”. Creemos que el ED80 ha cumplido su papel como telonero. Pero es hora de darle trabajo al Dobson.



Equipo, 12" y Ed80
Ni estos dos segundo de cambio de telescopio estoy parada (es genial), Juanjo me avisa para que observe M81 y M82 a través de su apo. La imagen me gusta.

Me entretengo un rato con el ED80 y la Vía Láctea, quiero dar algún paseo estelar, pero no tarda en estar el primer objeto con el Dobson. Oigo a JuanFra decir: Qué pasada!! Y es que acaba de capturar a M51 con su habitual rapidez (es que no dejo de asombrarme con su facilidad para la búsqueda). Nunca, pero nunca, había visto la Galaxia del Remolino de esta manera. La galaxia grande abre sus brazos a la pequeña. El remolino hoy abraza a la pequeña con más fuerza que nunca.
Se distinguen todos y cada uno de sus brazos, separándose entre sí, hasta se pueden contar… Repito, nunca la había visto así.
M106, cerca.

La madre de las galaxias, la Osa Mayor, a por ella nos dirigimos.
Con el 20 mm capta M81 y M82. Y ya con el ethos 13, M82 en exclusiva para mí. Mi preferida de estas dos.
La Owl nebulosa, la M108, M109

Un regalo: NGC 52 Cyg, LOS VELOS, el de la derecha en concreto. Cada dos o tres meses cambio de objeto preferido y este trimestre, este es el mío.
Mirando a través del Ethos, me da la impresión de ver las alas del cisne, ese que transportó a Simbad hasta el valle de los diamantes, pero soy yo la que ha descubierto un verdadero tesoro esta noche con este valioso objeto.
Una sensación de sorpresa y admiración se apodera de mí. Me ha sorprendido ese encaje perfecto, tupido, alargado, en que consiste este ala al que dirige su propia estrella.
En el cisne también M29, cúmulo abierto

Visitando Sagitario nos invade su espíritu guerrero, proveniente de este cazador asociado a la guerra y el fuego. Siguiendo con las nebulosas atacamos a la laguna, M8, una larga mancha cuyo tamaño equivale al de 3 lunas llenas. Vista con un ocular prestado de 36 mm y el OIII me da la impresión de observar un abanico, un racimo de estrellas apiñadas del cual irradia la nebulosa formada por una semicircunferencia.

Con el mismo espíritu guerrero, disparamos a M17, la Nebulosa de Omega, o Nebulosa de la Herradura, con el 30 me parece ver la w del alfabeto griego, pero es que con el ethos 13 y el OIII es a la Nike Aptea a la que veo!!! Creo que abandonó por una noche su escalinata en el Louvre para visitarnos. Después de todo, no hay mejor trofeo para el guerrero que una Victoria alada…

La Nebulosa del Aguila la veo mucho más difusa, en cambio.

Con M20, la Nebulosa Trífida, me parece estar viendo una foto de algún libro, tan perfecta es la imagen. Dividida en 3 lóbulos, de ahí nombre, separados a su vez por finas líneas. Parece un trébol… Nuestro trébol de la suerte esta noche.

Conseguimos una verdadera explosión en M6, la Nebulosa de la mariposa, M7 muy cerquita, en Escorpio. Y explosión es también el cúmulo globular M22. Cúmulos globulares también M54, M70, M69. Bajo la tetera, a la izquierda, M55

M4, en Scorpio, una de mis asequibles. M19 y M62.

Los perros de caza nos llaman. Ya está bien de cúmulos, en M94 encontramos una galaxia pequeñita y resultona, muy brillante su corazón. El cúmulo M3 en la misma constelación.

Durante nuestro recorrido, Gaby ha conseguido fotografiar M17: alucinante!! Es un chorro total de luz. Qué maravilla de fotografía

Con nuestro pequeñín distinguimos M31, M32 y M110, las 3 galaxias de Andrómeda, aquella que fue dominadora de los hombres (versión que me gusta mucho más que la otra de inocente y pasiva…). Con el dobson las podemos comparar mucho mejor

En Andrómeda, sigue teniendo su momento el ED80 con Almach, la doble. Da la impresión que una devora la otra.

En Vulpécula encontramos a la Nebulosa Dummbell, compacta, redonda y algodonada….

Volviendo al Dobson (mi héroe), llenamos el ethos con M11, Will Duck, el pato salvaje.



 Dobson 12" de mis amores


Sin menospreciar Ophiuco, JuanFra no necesita esforzarse para encontrar cúmulos globulares como M10, M12 ó M14. A mí me resultan todos muy parecidos…. M9, M107, uf, tantos…

En esta misma galaxia observamos un gran cúmulo que no cabe en el ocular, se trata de IC4665. Grande, disperso, concreto.

M59, la pequeña galaxia elíptica en la constelación de Virgo….

Carlos y Teresa están interesados en observar Júpiter, así que ahora que ha subido un poquito y antes de que se vayan ellos, le enchufamos al planeta del verano. Me gusta con el 7 mm, se ve gordote.

Con el Radian prestado de 5 mm, lo observamos mejor que nunca, no sólo en tamaño sino también la forma en que distinguimos, la luminosidad de las bandas. Es increíble…. Nunca había podido contrastar las diferentes tonalidades de sus bandas de ese modo tan preciso.

Nos prestan un nagler de 17 mm para observar el doble cúmulo del héroe Perseo. La impresionante visión me hacer recordar mi error al solicitar la compra de un Uwan 7 mm, en lugar de un 16. Me hace falta para mi dobson!!

Uno de los triunfos de la noche es el Quinteto de Stephan en Pegaso. Ellos dicen que ven 3 de las 5 galaxias, pero yo sólo veo 2. Y tampoco es que me entusiasme tanto… Todavía soy novata. Bueno, es la emoción de encontrarlas…
Junto al Quinteto de Stephan, la NGC 7331, a la que repasamos también.

Alguna cosa me ha quedado en el tintero o no he hecho gran alusión, pero es que fue tal la cantidad de cosas que esto se convertiría en un ladrillo: M25, M103,…

En el camino de regreso una liebre cruza delante del coche. Pero 100 m más adelante lo que me hace gritar de emoción son dos bambis, dos ciervos!!! Están justo parados en medio de la carretera nos miran y salen corriendo.

No encuentro otra manera mejor de acabar esta noche.

Por más que lo pienso esta noche ha sido una de las más emocionantes que he tenido en mi vida.

viernes, 26 de junio de 2009

Observación aiera



Después de una semana de intentos infructuosos de observación, por fin llegó el día. La verdad es que pensé que era especie de gafe. De una manera u otra, pero no había manera de que yo tuviera una observación. Tanto tiempo intentándolo pueden conseguir que una novata como yo alcance el punto límite de desesperación.
El jueves por la noche confirmé con Hélike nuestra asistencia a la salida aiera (AIA, Asociación Ilicitana de Astronomía. No confundir con el Año Internacional de la Astronomía), y el viernes por la mañana mediante llamada telefónica acordé con Salva que salíamos SÍ o SÍ, que ya estaba bien.

Llegué tarde al lugar acordado para la salida de Elche. Mil disculpas (seguro que me han puesto una multa por exceso de velocidad…)
Había nubes, pero estaba segura que se irían.

Salimos en nuestros respectivos coches hacia el lugar oficial de quedada, la gasolinera del Hondón. Allí se nos unieron los últimos del grupo y continuación del trayecto hacia nuestro observatorio.

Hacía mucho tiempo que no sacaba mi equipo al campo. Era la noche en que tenía que demostrarme a mí misma que era capaz de encontrar algún objeto en el cielo que no fueran luna o planetas. O estrellas.



 Ramón


Saco la base, la pongo y saco el tubo y lo pongo encima y me quedo mirando. Me comenta Hélike, y tú cuando montas? Si ya está, le contesto. Mira qué es fácil montar esto… jejejejej



 Yo misma


Mi (prestado) buscador de punto rojo estaba ligeramente desalineado y entre dos compañeros consiguieron que quedara perfecto  Hélike y yo observábamos la operación, deseosos, como novatos oficiales que somos, comenzar cuanto antes. En la alineación, Saturno, objeto con el que tuvimos la referencia, desaparecía de vez en cuando debido a la nubosidad. Pero yo estaba segura de que la noche sería buena, y así fue. Qué temperatura tan estupenda hacía…




 Salva


Una vez alineado, Salva apuntó al primer objeto de la noche, M57. Le encanta localizarlo. Se va directo a él siempre. Una vez M57 atrapado en mi ocular, se fue con su refractor (el dobson 300 lo había dejado en casa) para intentar fotografiar la luna, que nos obsequió con su presencia durante la primera parte de la noche.
Digo obsequió pues no dejó de ser una sonrisa al principio de la noche. Una sonrisa de bienvenida a las observaciones del verano, al buen tiempo y a las nuevas constelaciones.

Y allí quedamos, Hélike y yo, absortos con M57, el anillo. Qué curioso, un anillo para sellar nuestro compromiso con la noche y con esta afición…
Había sido capturado con mi 25 mm y con el 16 pudimos ampliar la imagen para disfrutar de esta especie de aureola cerrada en la lira.

Antes de que desapareciera Saturno era obligado dedicarle unos minutos. No muchos, así que primero lo capto con mi 25 y después, rápidamente, 11 + barlow.
Mira Helike!! Ahí lo tienes!!!

Mi dobson GSO tiene unos rodamientos magníficos, pero tal vez excesivos. Tengo que averiguar la manera de fijarlo cuando encuentre algún objeto, pues al solo movimiento del cambio de ocular, se mueve el tubo y tengo que comenzar de nuevo mi búsqueda con cada nuevo ocular que meta en el crayford

Llevaba una lista preparada, pero pronto descubrí que me iba a ser difícil completarla. Con tanto equipo es fácil distraerse con cada uno de ellos. Además, estreno, 2 compañeros llevaban nueva montura motorizada que hay que utilizar.
Gracias chicos por las escaleras!!! Siempre que intento observar por equipos ajenos al mío tengo el mismo problema… Que no llego!!!! Las escaleras son el mejor invento para personas del tamaño standard como yo. Es que es una parte más del equipo.

En el zenith tengo a la Osa Mayor, ocasión idónea para observar al jinete, a Alcor, compañero de la blanquísima y brillante Mízar. Con el 11 + barlow las observamos perfectísimamente, separadas y brillantes.

Tras su ratito fotográfico vuelve Salva a nuestro lado, pues quiere que observemos M81 y M82, 12 millones de años luz nos separan de ellas…. De estas dos, M82 es la que más me gusta, la vertical

Con un giro de 180 grados nos dirigimos a Escorpio, aunque esta noche ha  dejado de ser un interrogante para mí, me apetece acercarme a su corazón, Cor Scorpii, el corazón del Escorpión, más conocido para nosotros como Antares, estrella supergigante con un diámetro 400 veces superior al sol, a 170 años luz de la tierra.

A la derecha de Antares y justo en medio, entre ésta y la siguiente estrella visible, tenemos M4, con el ocular de 9 mm de Salva, pero 66º de campo, es alucinante observar este cúmulo globular, pero como realmente me gusta es con mi 11, de 80º. Llena el ocular por completo y por ende, a mí.

Un poquito arriba y a la derecha, encontramos M80, catalogado por el Sr. Messier como una nebulosa sin estrellas, pronto alguien comprendió que en realidad se trataba de uno de los cúmulos más ricos y comprimidos de estrellas pequeñas del cielo.
Compacto. Esta es la palabra que me viene a la cabeza al recordar M80.

Mientras me pongo a pensar cómo soluciono el problema de unos rodamientos demasiado suaves, oigo voces. Se trata de Tevican, nuestro ya ex presidente de la asociación y Lucas y su papá.

La presencia de Tevican, me recuerda que quiero observar Cor Caroli, pues es un verdadero experto en dobles.

Cor caroli, el corazón de Carlos, en honor de Carlos I de Inglaterra.
Verdaderamente, se trata del corazón de un Rey, brillante y rutilante. Con el 25 mm las separo, pero es con el 11 como aprecio las diferencias entre esas estrellas dobles, muy distintas entre sí. Mucho más brillante la de abajo, difusa y opaca la de arriba.

Me gusta contarle cosas a Lucas, es como una pequeña esponja, todo lo absorbe, todo lo quiere aprender, mientras nos demuestra sus conocimientos adquiridos en el cole a su sus 7 años. Le gusta, lo exhala. Pronto estará buscando sus propios corazones en el cielo. Me siento un poco niña, observando junto a él y me gusta esta sensación

Quili!! Oigo que me llaman. Es Vadipa. Tiene atrapado en sus binoculares gigantes a M7, un cúmulo abierto que llena mis retinas. Desde la noche de Martos, que observé con los binoculares de Fitz, no lo había vuelto a hacer. Y casi no me acordaba. Ahora me doy cuenta que me gusta. Es una nueva experiencia observar por ambos ojos a la vez. Este cúmulo de Ptolomeo, al observarlo de esta manera, con los dos ojos, me da la impresión de estar viendo una peli, sólo que una peli que está sucediendo a una distancia de 800 años luz.



 Vadipa


Cercano, a la visión que estamos realizando, aunque no más cercano en distancia, tenemos otro cúmulo abierto, que es M6, la mariposa. Pero me gusta más M7.  En M6 las estrellas están mucho más separadas, más distantes.

Oigo a Tevican, él tiene atrapado en su refractor a M22, un cúmulo globular en Sagitario, arriba de la casita. Me da la impresión de observar una pequeña explosión. Es impresionante lo que nos muestra el sabio Quirón en su constelación, Sagitario, debemos sentirnos afortunados pudiendo aprender tantas cosas en el cielo….

De regreso a mi teles, Navman me deja echar un vistazo al cielo con su binoculares, colocados en un trípode y con un artilugio inventado por él mismo, disfruto muchísimo de una visión general del cielo.

Unos pasos más allá, Viajero y Xarry acaban de cazar a M51, la galaxia del remolino!! Siendo uno de mis objetos favoritos del cielo, no puedo menos que pararme para quedar atrapada en su imagen. Abducida, absorbida como una galaxia a otra.



 Xarry y Viajero


De regreso a mi dobson, inicio la búsqueda de Albireo, antes la he visto en los binoculares gigantes de Vadipa y me ha dado la impresión de una hermana mayor que protege a su hermana pequeña. Quiero cazarla con mi dobson. Protegida por las alas del cisne, inicio su búsqueda en la cabeza del ave. Me gusta la intensidad de colores, mientras la mayor es amarilla rojiza, la pequeña, en cambio, es azul verdosa.

Ahora quiero la doble-doble de la Lira, quiero mecerme al son de su suave música. Es verdad que tuve que confirmar que era ella, que yo la había encontrado, pero así era, dentro de mi 25 mm tenía estas dos estrellas divididas en dos a su vez. Con el 25 casi no se separan, pero cuando pruebo con el 11 es cuando consigo separar estas dobles. Mira Hélike, lo hemos conseguido, son 4 lo que tenemos en nuestro ocular!!

Estamos a punto de iniciar la reunión de la AIA , estoy eufórica, pues veo que consigo encontrar algunos objetos, aunque sean los facilones. Mientras los oigo hablar, doy un pequeño paseo estelar por la Vía láctea con mi 25 mm. Sólo encuentro un problema: tanto, tanto me atrapa este paseo, que no consigo centrarme  y escuchar lo que cuentan ( y eso que estoy al lado), así que al final opto por estar atenta a la reunión. Ya tenemos nuevo “presi”. Xarry!!!

Es hora de recoger, pero es que irme sin observar Júpiter… Ya está ahí, a tiro de mi dobson.
Me gustaaaaa!!! Y es que el año pasado tenía un celestron 114/900 y encuentro una grandísima diferencia a lo que veo a través del dobson 200/1200.
Pero cómo ha cambiado el dios de dioses romano!!! Antes sólo veía dos bandas borrosas, pero ahora distingo 4, jajajaj.  Ni si quiera me acerco a la cuarta parte. Cerca, sus satélites.
Con 11 + barlow lo veo algo borroso, es con el 16 + barlow como lo veo perfecto!!!

Y ahora sí, es tarde y hay que recoger. El sábado tengo que ir a trabajar.

-         Me siento frustrada, comento
Hélike y Xarry ríen. Hélike, sonriendo, comenta
-         Pero Quili, si decías que estabas orgullosa de lo que has hecho esta noche…
-         Ya, pero es que me no me ha dado tiempo a terminar mi lista, respondo.

Xarry, riendo, me dice
-         Pero Quili, si has avanzado un montón, tienes que estar orgullosa y contenta como lo estabas hace un rato, cómo has pasado en 5 minutos a sentirte frustrada?
-         ES QUE SOY UNA MUJERRRRRRRRRRRRRRRRRR, jajajajajjajajajajaaj

miércoles, 27 de mayo de 2009

Algo ha estallado en mi corazón


27 de Mayo de 2009. Mal asunto. Juega el Barça la final de la Champion. Parece que seas simpatizante o no, hayas de estar pegado al televisor.
Pero no, 2 locos de la astronomía salen de Granada a la hora acordada, las 22.15, hacia EL ALTO DE BLANCARES. Hay que aprovechar que hace sólo unos días hubo luna nueva, la creciente que hay esta noche no molesta mucho y, sobre todo, que hace una noche espectacular.

Dicen que hasta el 40 de Mayo no te quites el sayo, y es verdad. La alta temperatura diurna en la capital granadina nada tiene que ver con la del lugar elegido para la observación. Hemos pecado de calurosos, y de imprudentes, y un jersey más no hubiera venido mal. Digo esto como la única pega que se le puede poner a la noche. Dicen que la perfección no existe y que precisamente los pequeños defectos hacen que se valoren más las virtudes. Qué importan las espinas en el rosal si su aroma y color nos hacen olvidar lo demás? Qué importa un poco de fresquito si ha sido la mejor noche de observación que hemos tenido? Desde la observación de Martos no nos hemos ido a casa tan pletóricos como anoche. Eufóricos, es la palabra.

Un seeing impresionante, noche en calma total. Ni una nube. Buena temperatura, salvo para dos confiados. Repito, la mejor noche de nuestra corta vida de aficionados a la astronomía.

Y no sólo la mejor noche en cuanto a condiciones climatológicas, sino la MEJOR NOCHE en cuanto a la observación. El listado que llevábamos, demasiado extenso para el tiempo del que disponíamos, hubo que acortarlo. Acortarlo???? Jejejejejjeje, aún así quedó en unos 35 objetos. Pero todos los objetos de esta lista, bien vistos y disfrutados.

Hora es ya de contar lo acontecido aquella noche.

Aunque la luna esté presente, hay tanto por ver y tantas constelaciones de primavera que no nos detenemos en ella.

Comenzamos por Cáncer, para la mitología egipcia, personificación celeste del escarabajo, símbolo de la fertilidad, la vida y el renacimiento. Es curioso, cómo inconscientemente nos dirigimos en primer lugar a cáncer, al renacimiento, al despertar de la vida. Lo que esta noche significa para nosotros, ese despertar a la primavera, a un nuevo cielo. En definitiva, nuestro renacimiento en esta afición. Aquí, centramos nuestra atención en M44, en la colmena, y es que este cúmulo abierto se trata de un verdadero enjambre de abejas, observando a través de un ocular de 30 mm.

A continuación , en Virgo, observamos la Galaxia del sombrero, se te encoge el estómago al pensar que estás observando algo que se encuentra a una distancia de 28 millones de años luz. Cómo será actualmente? La cabeza me da vueltas cuando pienso en estas cosas.

Hay un cúmulo globular, M68, que encontramos en Hydra. No nos llama mucho la atención y no le damos demasiada importancia.




Con nuestro amigo Saturno, poco nos detenemos esta noche. Al fin y al cabo es algo que podemos observar desde casa y en condiciones menos propicias. Sabemos que sabrá perdonarnos.

Leo, el León, símbolo egipcio del sol y el poder, del oro, aquel invencible hasta que se convirtió en uno de los 12 trabajos de Hércules, y el héroe consiguió acabar con su vida. Disfrutamos aquí de un triplete de galaxias (por si alguien duda), a nada menos que 35 millones de años luz, podemos observarlo a través de los oculares de 30 y del Ethos. Moviéndonos en la misma constelación encontramos otras 3 galaxias más tenues, como son M95- M96 y M105, a una distancia mayor, a 38 millones de años luz,  mucho menos llamativas.

Cambiando nuestra dirección, nos vamos hacia Centauro , buscando un viejo conocido, que tantas alegrías nos dio en nuestro primer encuentro. Se trata de Omega Centauri (w centauri), el inmenso e impresionante cúmulo globular. Todo él nos llena el ethos, aunque con poco detalle debido a lo poco que levanta del horizonte.

Cambiamos nuevamente de constelación, dirigiéndonos a la madre, a la Osa Mayor, allí nos esperan M81 y M82. Nos gusta verlas primero juntos, con el mismo ocular y después separlas con el ethos. Mi favorita es M81. Sin movernos de constelación, tenemos otra galaxia: M101, una especie de manchón difuso ENTRE Mízar y Alkaid. Desdoblar a Alcor- Mízar es un gustazo, la brillante blanca Mízar junto al jinete (Alcor), con mayor magnitud, no por ello menos brillante.

En el Boyero nos detenemos en M3, un cúmulo redondeado, muy concentrado.

Por si la energía de la noche decae, intentamos que los perros de caza tiren un poco de nosotros, observando Cor Caroli, dos perlas en el cielo, aunque la verdad es que no nos llamó mucho la atención, defraudó un poco….

Más nos gusta observar M51, la primera galaxia en espiral en ser descubierta. Nuestra favorita. Es alucinante el poder hipnótico que tiene, nos absorbe…..
Continuamos con la M63, la sunflower galaxy. Igual que hay objetos que nada tienen que ver con lo mostrado en fotos, tanto ésta como la anterior las vemos casi igual a las fotos que guardamos en la retina de libros e internet. Y para terminar con las galaxias de los perros de caza, apuntamos a M94, un redondel grisáceo, bonita, grande, que nos mira de frente. Como si ella nos observara a nosotros.

Si queremos llenar la vista de galaxias, no hay mejor lugar que el clúster entre Virgo y Coma Berenice. Realizamos paseos por turnos y sacamos una media de 8 galaxias entre las más grandecitas observadas por ambos dos. Es alucinante esa concentración de ellas en tan poco espacio visual. No hablamos de distancias reales…. 60.000.000 años luz nos separan de ellas. Da vértigo…..

Serpenteando, llegamos a M5, cúmulo globular situado en la serpiente, me gusta porque lo veo granulado, separando muchas de las estrellas que lo componen. Parece un torbellino que te absorbe. Espectacular en su irregularidad.

Atraídos por la dulce música de Orfeo, nos acercamos a la Lira. Muy cerca de Vega tenemos la doble-doble y M57, la nebulosa anular, más conocido entre los aficionados por el Donut. Perfectamente definido con el 13, el superethos.

Cambio de tercio nuevamente para observar en el majestuoso cisne, aquel que transportó a Simbad el marino hasta el valle de los diamantes. De este recuerdo, nos queda Albireo, pues 2 diamantes es lo que encontramos al observar por el ethos. Como mera distracción, tenemos a M29, un pequeño cúmulo globular al que no damos mucha importancia, teniendo en cuenta lo que aún nos espera

En la pequeña Vulpécula tenemos la 1ª nebulosa planetaria descubierta por Charles Messier, LA DUMMBELL, grandísima en cambio.

En honor al Rey Juan Sobieski III de  Polonia fue creada la constelación de El Escudo de Sobieski, reducido su nombre al Escudo, encontramos algo muy parecido al vuelo de patos salvajes, se trata de M11, PRECIOSO CÚMULO DE ESTRELLAS DÉBILES, grandísimo a través del Ethos.

En un giro de 180º pasamos a  Escorpio, para mí es el interrogante del cielo, algo por descubrir. Prefiero verlo así que como el bicho malvado del que nos habla la mitología. Aquí tenemos M4, al lado de Antares, un extraño cúmulo globular, maravilloso en su irregularidad, grande, medio abierto, medio cerrado.
También encontramos, camino de la tetera, 2 cúmulos abiertos y cercanos: M6, la mariposa, y M7. Precioso.

Y entramos en Sagitario, una de las mejores constelaciones del verano, es como si el sabio Quirón (mitad hombre, mitad caballo, quisiera mostrarnos la espectacularidad del cielo: 3 nebulosas de emisión: M16, la nebulosa del águila y M17, la nebulosa de omega, justo encima de la “casita”. Y M8, más grande que las anteriores, a la derecha de la “casa”, camino de la cola del escorpión.
Observamos ahora 3 cúmulos globulares pequeños: M28, M54 y M70, y uno grande y espectacular en sí:  M22.

Para descansar un paseo por nuestra galaxia. La mejor vía Láctea del año. Espectacular en LA LIRA, el Cisne y Escorpión, pero el hormiguero de Sagitario es difícil de superar. Pero qué bonitooooooooooo!!!! Hemos gritado los dos al verlo. Quita, quita que me toca mirar a mí. Podríamos pasar la noche entera paseando por esta zona.

Lástima que el tiempo apremie.

Cuando llevemos más tiempo en esta afición, probablemente nos guste más pasar horas observando unos pocos objetos, fijándonos más en los detalles.  Pero ahora mismo, lo que tenemos es un ansia increíble por conocer el cielo, por verlo todo. Cada día ver más objetos…. Ya llegará la madurez y el sosiego a nuestra curiosidad, y entonces, descansaremos por más tiempo en cada cúmulo, en cada nebulosa. Mientras, tenemos que alimentar esa curiosidad de la mejor manera posible. QUE ES ESTA.

Nos queda poco tiempo, pero no podemos irnos sin visitar al héroe. A Hércules. 2 cúmulos globulares aquí, M92, bonito y elegante y el espectacular, pero para espectacular de veras, M13. Observar M13 es como un estallido, un estallido en el corazón. Es algo parecido a lo que sientes cuando ves a la persona de la que estás enamorada, que no dejarías de mirarla nunca (cursi, sí, pero real). Es emocionante observar este cúmulo globular, lo asocias fácilmente a juegos artificiales.

Hasta ahora, M51 era mi favorito, pero no sé, no sé…. Se puede querer a dos objetos a la vez? Jajajajajajaj

Yo creo que sí