LA NOCHE QUE VIMOS OMEGA CENTAURI
Con un poco de regusto amargo, y mucho de decepción, por no poder asistir a la acampada de Sierra Mágina, acordé con mi amigo granaíno que esta semana, si no hacía malo y aún con Luna, saldríamos a matar el gusanillo astronómico.
Se suponía que era el miércoles la noche ideal, la que según las previsiones no habría nubes, pero según iba llegando a Granada el martes, el cielo iba abriendo, las nubes desaparecían y el cielo iba mostrándose azul y limpio. ¿Por qué no esta noche? Algunas veces existe la telepatía, ya lo creo. Suena el teléfono y una voz me pregunta ¿Por qué no esta noche?
Síiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!! Yujuuuuuuuuu!!!!!!. Esta noche es la nuestra! Y de hecho, fue la elección correcta, pues en el momento que estoy escribiendo esto, miércoles, está nublado.
En una hora quedamos, me dice una voz por teléfono. Prepara los bártulos.
Qué susto!! No encuentro las llaves del coche, Murphy, por favor, esta noche, no!!
Por fin, todo se soluciona y a la hora acordada llego al lugar de encuentro. Nos encaminamos hacia la antigua carretera de la playa. Jayena es nuestro destino. Un poco de cl en el horizonte norte y sureste, pero nada grave. Encontramos un pequeño camino, parece poco transitable, sólo llevamos un equipo, pues sabemos que disponemos de poco tiempo: El dobson ligthbridge 12” y todo el despliegue de instrumentos opticos del que dispone aquí, “Mr. Dobson”.
Llegamos al lugar, y la verdad es que hace más frío del esperado. Además tenemos rachas de viento muy desagradables, tanto por dejar helados a los de cuerpo presente, como por hacen bambolear el telescopio de un lado para otro a poco que lo soltabas, cual velerito en plena tempestad, aún con el tornillo de deslizamiento de la base apretado al máximo….Entre el viento y que anda el tiempo revuelto con las borrascas, etc, tenemos un seeing asqueroso, 2 de 5 aproximadamente, dice Fran. Ya sé lo que es el seeing… por desgracia, de forma negativa.
Comenzamos con la Luna, que se esconde pronto, está muy pequeñita todavía, apenas una sonrisa en el firmamento. Me gusta mirar al cielo cuando regreso del trabajo a casa y encontrarla así. El cielo me sonríe, suelo pensar.
Es curioso observar la luna cenicienta a través del telescopio. Con el Ethos 13mm vemos claramente los mares y cráteres más relevantes en la oscuridad. Nos llama poderosamente la atención el brillo de Plato ¿Cómo puede ser que brille tanto sin luz directa?
Pasamos al pequeño gajo iluminadao para deleitarnos en la medida de lo posible (puñetero viento) intercambiando oculares con los diferentes accidentes que tenemos a nuestra disposición: Atlas, Hércules, la Rima Cauchy, etc. El ethos es el ocular más usado, puesto que aunque hacemos un amago con el Uwan 7mm, con -430x- y sin barlow -215x-, la noche no está para muchas alegrías en forma de aumentos.
¿Intentamos Saturno? La verdad es que se ve más borroso todavía: con el Uwan 7mm no se ve claro claro, y con la barlow 2x ya es un manchurrón. La mejor opción es el ethos de nuevo, menos aumentos pero más claro.
Fran me ve flaquear y titubear sobre la conveniencia de seguir observando, y aunque no llego a expresarlo, me ha leído el pensamiento y me propone una tregua con la cena. Buena idea. Dentro del coche, con calefacción incluida, se está mucho mejor, jeje
Hace muchísimo frío, parece mentira, estamos casi en mayo. ¿Cuándo va a llegar el verano¿?¿?¿? Nos acordamos del último Martos, lo de observar en manga corta y con buen tiempo es un lujo en el recuerdo. Mira que es sufrida la vida del astrónomo!!
Desde luego fue buena idea lo de la pausa para cenar: El viento comenzó a amainar y, como por arte de magia, o de ganas, la noche se apaciguó. En este momento comenzó NUESTRA NOCHE.
Todo ha sido tan precipitado que no llevamos el consabido listado que tanto le gusta elaborar a mi compañero. Aunque no le hace falta. Ni atlas. Cada día me sorprende más. Voy a enchufarle a M3, me dice. Ni 2 segundos y oigo: mira qué bonito!! No sé con qué alucino más, si con M3 o con su intuición para encontrar los objetos en el cielo. Es como un sexto sentido lo que tiene.
Pues sí, ahí tengo a M3, metido dentro del Ethos, y a punto de ebullición. Se trata de un cúmulo cerrado que contiene aproximadamente medio millón de estrellas. Es curioso, el primer descubrimiento “original” de Charles Messier, ha sido nuestro primer descubrimiento de la noche. Coincidencias… o no. Estamos en Canes Venatici, y parece que estos dos perros, Asterion y Chara, van a tirar de nosotros esta noche.
Hacemos pruebas: El Ethos + barlow x3 nos lo acerca, hasta casi tocar con la yema de los dedos, pero también mucho menos espectacular, pues pierde luminosidad y nitidez. Mejor con ethos + barlow x2: sin perder nitidez, abarca 2/3 partes de los 100º del ocular!!!! Qué bonitooooo!! Qué detalle, qué lujo, qué, qué, qué!!.
Golpe de timón, marinero: Vámonos a por la Galaxia del remolino, la Whirlpool, M51. Es uno de mis objetos preferidos del cielo. Con el 30mm se ve lejana… Por mucho que la observe no deja de impactarme esta peculiar galaxia, la forma en que absorbe a la otra, de la misma manera que me absorbe a mí. Me recuerda los pentagramas del “cole”, comento. Fran dice que esta galaxia admite aumentos, así que no se hable más, le metemos el 7mm, 215x. Se ven muy bien los dos núcleos claramente. Con visión desviada se intuye el brazo de la principal abrazando a la ‘pequeña’ que ha caído en sus redes.
No hacemos muchos cambios en oculares, el frío atenaza nuestras manos, y cuesta trabajo manejarlos.
En la Osa Mayor tenemos M81 y M82. Creo que no ha tardado ni 15 segundos en atraparlos con el 30 mm. Con el 7 las separamos. Me gusta mucho más M82, la situada en vertical.
Dejándonos guiar más por preferencias o intuición que por un orden determinado, seguimos con la Osa Mayor. Con el 30mm capturamos la Nebulosa del Búho y M108 a una vez. Arriba del ocular, M108, la galaxia en espiral, y abajo, a la derecha, la nebulosa. Con el 7mm, M108 no deja de ser una leve línea. En cambio, la Nebulosa del Búho, M97, me da la impresión de una bola de gas a punto de estallar. Lógico, tratándose de una nebulosa gaseosa. Como la noche no está para tirar cohetes, Fran no hace ni un amago de probar con el OIII o el UHC.
Ahora le toca el turno al objeto estelar favorito de mi amigo (el segundo es M3, obviamente), se trata de M13, en la constelación del poderoso Hércules, de fuerza sobrenatural, que se constituye también en un poderoso cúmulo, el más grande visible desde el hemisferio norte… Con el 30mm, se capta perfectamente y se aprecia su gran brillo y tamaño, pero con San Ethos se disfruta más del espectáculo. Después probamos con el 7mm, llena por completo el ocular, sin salirse de él. Perfecto.
En la misma constelación de Hércules, tenemos otro cúmulo globular, M92 (parecen determinantes en la noche los cúmulos globulares). Al lado de M13, me da la impresión de ver un cúmulo recién nacido, dispuesto a crecer y desarrollarse.
Otro golpe de timón: vámonos a la Galaxia del Sombrero: realmente parece un sombrero, visto así de canto.
Aprovechando que nos encontramos por la zona de Virgo, nos apetece dar un paseo galáctico, y qué mejor lugar para ver galaxias que el cúmulo de Virgo… Unos pasitos con el 30mm. Si estremecedor resulta contemplar varias de ellas dentro del campo, no menos emociona saberte observador de un pasado de 60 millones de años. A continuación pasos seguros con el ethos. Impresionante la nitidez que nos da. Puedes perder horas y horas en este paseo. Imposible cansarse de este paseo galáctico, pese a que recorremos distancias que escapan al entendimiento…
Nos gusta detenernos un rato en Escorpión. Escorpión, el salvador de Artemisa (la luna). Cuando Orión la intentó violar, Artemisa pidió ayuda al escorpión que picó al gigante mortalmente, y la liberó. En agradecimiento, Artemisa lo colocó en el cielo. Por esto, Orión se oculta cuando aparece Escorpión, atemorizado, momento que aprovechamos para contemplar M4. Cúmulo cerrado, que con el Ethos se ve muy expandido.
Un regalito para mí, como mi color favorito es el rojo, me dice: pues ahí la tienes, Antares. Se agradece, verla refulgente, roja como el coral, como el fuego en el cielo. Preciosa.
Si de colores se trata, vamos a por Albireo, perfecta con el ethos, la distinción de los colores azul y amarillo de esta estrella del cisne, es tan majestuosa, como el cisne mismo. No podría encontrarse en otro lugar.
Es hora de irnos. La humedad se suma a los inconvenientes meteorológicos, además de que amenazantes nubes negras empiezan a cubrir el cielo. El viento vuelve a molestar dándonos a entender que la noche ha terminado. ¿Un último vistazo? ¿La nebulosa del anillo? Pues bien. Con el ethos no es menos que …. PERFECTA!!!
Un buen punto final a la noche.
...¿Y dónde está Omega Centauri? ¿Por qué este título? ¿Acaso fue un sueño?
No, ahí estaba. Fue algo alucinante. Increíble. Algo que nos hizo sentir afortunados. Con campo abierto hacia el sur, sin viento, sin esperarlo…. En la constelación de Centauro, ahí estaba: OMEGA CENTAURI, el cúmulo globular más majestuoso e impresionante de la Vía Láctea, a la disposición de dos novatos, jeje.
Nos sobrecogió poder ver, aún oculta en una 3ª parte por los árboles, un objeto tan bajo. Esas dos terceras partes eran tan impresionantes como 3 cúmulos enteros juntos, o cuatro …. Ocupa casi casi todo el ocular de 30mm. “ A – 47º!!!” Oigo decir, y continua. “ Quili, qué poco más abajo está ya la cruz del Sur!, la constelación por excelencia del hemisferio Sur! Con sus nubes de Magallanes! Si abres el stellarium sabrás lo que te estoy contando! De Madrid para arriba es un sueño irrealizable!!!
Yo pienso: y ésto me ha pasado a mí…… 2 novatillos….. Me olvido del frío, me olvido del molesto aire del principio de la noche, me olvido del sueño, y de que sólo me quedan 4 horas para levantarme, y sigo pensando. Ésta es la noche PERFECTA. Buen cielo, mejor compañía, y Omega Centauri. Es la noche en la que vimos por primera vez OMEGA CENTAURI…..
El mundo no existe, aquí me quedo.
Quili
miércoles, 29 de abril de 2009
domingo, 8 de marzo de 2009
7 y 8 de Marzo, en casa
OBSERVACION 7 Y 8 DE MARZO
Sábado noche
Pensaba que no me iba a dar tiempo, pero lo conseguí. Después de una ajetreada tarde, a las 10:45, digo: QUIERO VER A SATURNO, YA!!!, y cojo el coche y a casa.
El pijama, calentita y bártulos para arriba..
Decir, sobre todo, la observación tan cómoda que hice, en mi banqueta, con mi mesa cerquita y el teles más cerca todavía. Lo buenos es que lo pones todo sobre la mesa, oculares, mapas, incluso el portátil me subí el sábado. Y lo tienes todo a mano, con la seguridad de no pierdes nada.
No fue una observación como la última en Granada, nada que ver. Lo único destacable es que fue más tranquila y menos fría. Puestos a elegir, prefiero la de últimos de febrero en Granada. Pero hay que conformarse con lo que se tiene, a la espera de mejores ocasiones.
Empecé con Saturno, no quería esperar más, pues me hacía ilusión observarlo a través de mi teles y con mis propios oculares. Con el 25 mm ya se le veían los anillos, con el 16 se distinguían mejor y con el de 11, con la misma nitidez que las anteriores, ya lo veo del tamaño de un guisante, y así es como le hago la foto. Tengo que reconocer que esta foto no me supuso un gran esfuerzo, pero sí una gran satisfacción al comprobar que se le ven perfectamente los anillos. No ganaré el pulitzer, pero es mía y la he conseguido hacer. Tengo ganas de verle los anillos en vertical… Debe ser una pasada.
Mi compi de turno, y que no está puesto en esto, se empeña en que observemos una estrella que hay bajo Saturno, a la izquierda… Según él, le llama la atención. Yo quisiera saber cuáles son sus parámetros para elegir…. Esa estrella es Spica, en la constelación de Virgo. La recojo con el 25 mm para después observarla más detenidamente con el 11. Vale, es muy brillante, sin grandes pretensiones. Bonita.
Ya que estoy en esa zona, me muevo un poquito más hacia la izquierda, donde estoy viendo el cazo. Ahí tengo a Mízar, y me apetece desdoblarla. Con el 25 mm la vemos, y se ve también la más cercana a ella, en cambio no se desdobla. Con el 16 mm ya lo consigo y el triunfo viene con el 11, con el que distinguimos claramente una blanca y una azul, muy juntitas, como una madre y una hija
Giramos completamente la dirección del teles y lo enfocamos hacia Sirius, por desgracia, ya con el 25 mm me doy cuenta que sólo veo la mitad, pues la otra mitad me la tapa el muro de la terraza. Intento dar un paseo por monoceros, pero demasiadas luces: ciudad, luna, … No paso del 25 mm, no merece la pena. Qué lástima, con el paseo tan fantástico que dí en Granada en esa zona….
Bueno, pues nos queda la luna…..
Con el 25 mm la observo al completo y es como consigo hacerle alguna foto. Es decepcionante comprobar que no puedo hacer ninguna foto con los otros oculares, o no la enfoco, o me refleja…. Una auténtica pena.
Me gusta la zona del corte, es alucinante observarla con el 11 y decido que necesito urgentemente una barlow, NECESITO más aumentos, porque me sabe a poco. Ves montañitas, volcanes, mares…. Pero no con la intensidad y claridad con la que yo quiero. Necesito un atlas bueno de la luna.
QUIERO SABER MÁS DE LA LUNA, la gran desconocida……
Domingo noche
El sábado me quedé con un sabor un poco amargo, Orión me quedaba ya muy bajo, tras la tapia. Para una cosa que sé buscar y que encuentro, y no puedo hacerlo… Así que el domingo, tarde de plancha (lo normal) y subida a la terraza de nuevo.
Comencé con una foto a Orión, con el modo cielo estrellado. Es genial este modo de hacer fotografía, y sobre todo, que salgan las estrellas.
Después, telescopio hacia Sirius, la estrella más brillante del firmamento. Con 25 mm está bien, pero con 16…. Es un diamante auténtico. Le meto el 11 y ahí está refulgiendo, esplendorosa. Verde, azul, y otra vez verde y azul… Es alucinante esta estrella, por eso entiendo su nombre: “abrasador”. Verdaderamente, lo es.
De Sirius a la estrella de fuego, Betelgeuse, la roja, en Orión. Igual que siempre, primero con el 25 mm, luego el 16 y por fin, el 11: fuego total, perfecta. Por cierto, yo no veo las rayitas que dicen que se producen con estos oculares… Bajo un poquito y ahí está M42, la nebulosa difusa más delicada que se pueda observar, 1500 años luz de distancia y con el 25 mm yo ya puedo tenerla al alcance de la mano. Perfecta!! Con el 16mm ya se puede distinguir claramente el cúmulo estelar de su interior. Con el 11 yo no veo tanta diferencia….
Me voy a las pléyades, hacia la derecha, yo creo que con el 25 mm es suficiente, pero mi compañero dice que quiere verlo más de cerca, con el 16. Se puede dar un pequeño paseo, pero sigo pensando que era suficiente con el 25 mm.
Ya que tengo el 16 mm puesto hago un giro de 180 º y desdoblo Mízar. Rápido, quiero ir a la luna……
Con el 25, la abarco al completo, bajo al 16, pero es con el 11 con el que prefiero observarla. Montañitas, mares… como el día anterior, sigo pensando que necesito más ampliaciones. Con el 11 distingo, disfruto, pero para poder hacerlo en profundidad, necesito de más aumentos.
La noche no está clara, así que decidimos recoger bártulos y bajar a casa. Pero… No puedo irme sin echarle un vistazo a mi amigo Saturnillo…. Lo enfoco directamente con el 11, no me entretengo en cambiar, y ahí está, con los anillos perfectamente definidos.
QUIERO VER LOS ANILLOS EN VERTICAL!!!
Pues este ha sido mi fin de semana. No ha sido nada espectacular en cuanto a objetos observados, pero lo más importante es que, por fin, he podido subir a la terraza con mi teles, y encima, dos días seguidos. LO MÁSSSSSSSSSSSSSSSS
Quili
Sábado noche
Pensaba que no me iba a dar tiempo, pero lo conseguí. Después de una ajetreada tarde, a las 10:45, digo: QUIERO VER A SATURNO, YA!!!, y cojo el coche y a casa.
El pijama, calentita y bártulos para arriba..
Decir, sobre todo, la observación tan cómoda que hice, en mi banqueta, con mi mesa cerquita y el teles más cerca todavía. Lo buenos es que lo pones todo sobre la mesa, oculares, mapas, incluso el portátil me subí el sábado. Y lo tienes todo a mano, con la seguridad de no pierdes nada.
No fue una observación como la última en Granada, nada que ver. Lo único destacable es que fue más tranquila y menos fría. Puestos a elegir, prefiero la de últimos de febrero en Granada. Pero hay que conformarse con lo que se tiene, a la espera de mejores ocasiones.
Empecé con Saturno, no quería esperar más, pues me hacía ilusión observarlo a través de mi teles y con mis propios oculares. Con el 25 mm ya se le veían los anillos, con el 16 se distinguían mejor y con el de 11, con la misma nitidez que las anteriores, ya lo veo del tamaño de un guisante, y así es como le hago la foto. Tengo que reconocer que esta foto no me supuso un gran esfuerzo, pero sí una gran satisfacción al comprobar que se le ven perfectamente los anillos. No ganaré el pulitzer, pero es mía y la he conseguido hacer. Tengo ganas de verle los anillos en vertical… Debe ser una pasada.
Mi compi de turno, y que no está puesto en esto, se empeña en que observemos una estrella que hay bajo Saturno, a la izquierda… Según él, le llama la atención. Yo quisiera saber cuáles son sus parámetros para elegir…. Esa estrella es Spica, en la constelación de Virgo. La recojo con el 25 mm para después observarla más detenidamente con el 11. Vale, es muy brillante, sin grandes pretensiones. Bonita.
Ya que estoy en esa zona, me muevo un poquito más hacia la izquierda, donde estoy viendo el cazo. Ahí tengo a Mízar, y me apetece desdoblarla. Con el 25 mm la vemos, y se ve también la más cercana a ella, en cambio no se desdobla. Con el 16 mm ya lo consigo y el triunfo viene con el 11, con el que distinguimos claramente una blanca y una azul, muy juntitas, como una madre y una hija
Giramos completamente la dirección del teles y lo enfocamos hacia Sirius, por desgracia, ya con el 25 mm me doy cuenta que sólo veo la mitad, pues la otra mitad me la tapa el muro de la terraza. Intento dar un paseo por monoceros, pero demasiadas luces: ciudad, luna, … No paso del 25 mm, no merece la pena. Qué lástima, con el paseo tan fantástico que dí en Granada en esa zona….
Bueno, pues nos queda la luna…..
Con el 25 mm la observo al completo y es como consigo hacerle alguna foto. Es decepcionante comprobar que no puedo hacer ninguna foto con los otros oculares, o no la enfoco, o me refleja…. Una auténtica pena.
Me gusta la zona del corte, es alucinante observarla con el 11 y decido que necesito urgentemente una barlow, NECESITO más aumentos, porque me sabe a poco. Ves montañitas, volcanes, mares…. Pero no con la intensidad y claridad con la que yo quiero. Necesito un atlas bueno de la luna.
QUIERO SABER MÁS DE LA LUNA, la gran desconocida……
Domingo noche
El sábado me quedé con un sabor un poco amargo, Orión me quedaba ya muy bajo, tras la tapia. Para una cosa que sé buscar y que encuentro, y no puedo hacerlo… Así que el domingo, tarde de plancha (lo normal) y subida a la terraza de nuevo.
Comencé con una foto a Orión, con el modo cielo estrellado. Es genial este modo de hacer fotografía, y sobre todo, que salgan las estrellas.
Después, telescopio hacia Sirius, la estrella más brillante del firmamento. Con 25 mm está bien, pero con 16…. Es un diamante auténtico. Le meto el 11 y ahí está refulgiendo, esplendorosa. Verde, azul, y otra vez verde y azul… Es alucinante esta estrella, por eso entiendo su nombre: “abrasador”. Verdaderamente, lo es.
De Sirius a la estrella de fuego, Betelgeuse, la roja, en Orión. Igual que siempre, primero con el 25 mm, luego el 16 y por fin, el 11: fuego total, perfecta. Por cierto, yo no veo las rayitas que dicen que se producen con estos oculares… Bajo un poquito y ahí está M42, la nebulosa difusa más delicada que se pueda observar, 1500 años luz de distancia y con el 25 mm yo ya puedo tenerla al alcance de la mano. Perfecta!! Con el 16mm ya se puede distinguir claramente el cúmulo estelar de su interior. Con el 11 yo no veo tanta diferencia….
Me voy a las pléyades, hacia la derecha, yo creo que con el 25 mm es suficiente, pero mi compañero dice que quiere verlo más de cerca, con el 16. Se puede dar un pequeño paseo, pero sigo pensando que era suficiente con el 25 mm.
Ya que tengo el 16 mm puesto hago un giro de 180 º y desdoblo Mízar. Rápido, quiero ir a la luna……
Con el 25, la abarco al completo, bajo al 16, pero es con el 11 con el que prefiero observarla. Montañitas, mares… como el día anterior, sigo pensando que necesito más ampliaciones. Con el 11 distingo, disfruto, pero para poder hacerlo en profundidad, necesito de más aumentos.
La noche no está clara, así que decidimos recoger bártulos y bajar a casa. Pero… No puedo irme sin echarle un vistazo a mi amigo Saturnillo…. Lo enfoco directamente con el 11, no me entretengo en cambiar, y ahí está, con los anillos perfectamente definidos.
QUIERO VER LOS ANILLOS EN VERTICAL!!!
Pues este ha sido mi fin de semana. No ha sido nada espectacular en cuanto a objetos observados, pero lo más importante es que, por fin, he podido subir a la terraza con mi teles, y encima, dos días seguidos. LO MÁSSSSSSSSSSSSSSSS
Quili
jueves, 26 de febrero de 2009
Una observación redonda
Tras meses deseosos de observar, meses en que parecía que todas las adversidades climatológicas confabulaban en nuestra contra, meses en que Mr. Murphy supo de la compra por mi compañero de fatigas de un ethos 13mm maravilloso, antes de ayer noche conseguimos salir al campo en una noche de cielos despejados y claros. Por fin!!!!
Qué nervios! A las 20:30 suena el teléfono…: Salimos? Buena temperatura, no hay nubes, es la noche del Lulin… Salimos, salimos, salimos? Por supuesto!!!! Yuju!, Yuju! Y tres veces Yujuuuuuuuuuuu.
De un golpe, todas las cosas en la bolsa, ya preparada, por si acaso. Al armario, a por la ropa, y, corriendo, al coche, con dobson incluido.
Dónde vamos? Jayena está a sólo media hora, en cambio el llano de Palomares nos lleva casi una hora para llegar… Salimos dirección Jayena, pero a medio camino se nos cae encima una niebla de impresión. Y si nos arriesgamos a continuar y luego tenemos esta niebla? Así que media vuelta, dirección Jaén, rumbo al llano de Palomares, que es la zona que parece estar en mejores condiciones, según las previsiones meteorológicas. Estando ya en camino, nos da pereza hacer tantos kms, teniendo en cuenta el tiempo del que disponemos, y cogemos el desvío del Puerto de Onítar. 35 km desde la capital y un cielo muy, muy aceptable. Buscamos un sitio cómodo para plantar los telescopios, y en un buen llano que encontramos “montamos el chiringuito”
No disponemos de mucho tiempo, es día laborable, así que mejor sacar solo uno de los dobson. La elección es clara: el LB 12’’ de mi “compi”. Y casi sin respirar, empezamos. No vaya a ser que aparezca alguna nube y se estropee la noche…..
Empezamos por M42, la nebulosa difusa, en Orión. Primero el 30 mm, y no puedo esperar más, hay que estrenar “oficialmente” la joya de la corona, así que está claro: el Ethos. Impresionante! Después, el Uwan 7mm y luego el Ethos más barlow, para apreciar toda su intensidad. Tengo interés en utilizar un filtro UHC, pero me doy cuenta que en noche oscura empobrece el campo de estrellas. Nos detenemos un ratito en el trapecio con el Ethos y el Uwan, precioso!
Ahora me gustaría pasear, por campos estelares, se entiende, y dónde mejor que en la zona de la Popa, Can Mayor y Monoceros, deteniéndonos en sus cúmulos abiertos (M93- M46- M47, M41 y M50 respectivamente), podría perderme con toda tranquilidad en esos inmensos campos de estrellas, lo disfruto muchísimo, y corroboro la opinión de Comellas sobre esta zona.
Continuamos por la zona del valiente Perseo, su doble cúmulo abierto es digno de ver, con el 30 mm podemos divisarlos juntos, una vez acoplado el Ethos en el portaoculares, los vemos uno a uno.
Me gusta también visitar las Pléyades, así que hacia allí dirijo el dobson. Ya sé que no son de lo más espectacular, pero a mí me gusta ese racimo de estrellas que forman el cúmulo abierto.
El atrayente M1, la Nebulosa del Cangrejo…., observada por el Ethos, es demasiado diferente a las fotos que vemos, con tal cantidad de filamentos de colores, que cuando miras por el ocular parece que sólo ves un manchón difuso ( no me critiquéis el comentario, por favor, sé que es de novata-novata).
Necesitamos otro paseo estelar, así que nos dirigimos primero a la zona de los gemelos, para quedar atrapados por M35, su cúmulo abierto. Mira, dice mi compañero, 2 diamantes en el cielo! Y es verdad, esa es la impresión que tienes al ver a Cástor a través del Ethos. El Uwan las separa mejor, pero pierde nitidez la imagen. Aquí, el perfeccionista, dice que es por deficiente colimación. ¿Pero cuándo va a estar contento este hombre con la colimación? Jejejejejjeej
¿Y si tomamos otra senda en nuestro paseo estelar? Para eso, tenemos a Auriga, el cochero, podemos deleitarnos con sus cúmulos abiertos: M36, M37 y M38.
Después, nos pasamos a Cáncer, y allí, observamos, con el ethos también, otro cúmulo similar (M67). Siguiendo en Cáncer, mi compañero tiene decidido cuál es nuestro próximo objetivo: M44, el cúmulo del Pesebre. Primero, lo vemos con el 30 mm y luego con el Ethos, obviamente no entra entero dentro del campo, pero queda capturado en nuestras retinas, brillante, muy brillante, y muy cercano.
Venga, ahora a por la Osa Mayor, la madre, según la mitología griega, queremos ver las galaxias M81 y M82. Espeluznante, dice el compi al ver las 2 galaxias dentro del ocular de 30 mm. Maravilloso, comentamos al unísono, ver M82 con el Ethos.
Golpe de timón y giramos hacia Leo. Queremos al triplete de Leo!!!! De nuevo el abismo. Es alucinante ver 3 inmensas galaxias dentro del campo del 30mm. Pierde un poco de espectacularidad observarla con el ethos, pues ya no abarcamos las 3, aunque gusta recrearse en cada una por separado. Triplete de Leo, ya no es sólo un fondo de escritorio en mi ordenador del trabajo. Leo, aquel de la tragedia del poeta Ovidio, el que malogró la escapada de los amantes…. El velo de la amada, Zeus, lo convirtió en la Cabellera de Berenice, para recordar que no se debe interferir en el amor de 2 personas, y nosotros seguimos su estela, tras M3. Cúmulo globular. Es impactante, magnífico, atrayente….
Sin darnos un respiro ni para la cena, el espíritu se alimenta de diversas formas, cazamos a Saturno. Quién se acuerda de Lulin, si tenemos ahí a todo un planeta? Lo observamos de todas las maneras posibles, en un intento de acercarnos a nuestro vecino: Ethos, Uwan 7 mm, 4 mm, Uwan + barlow, Y hasta 4 mm + barlow, en 800 borrosos aumentos, jejeeje… Es alucinante!!!! Tan sólo en última instancia pierde nitidez. Cómo poder describir el sobrecogimiento que se siente al observarlo? Sus anillos, por fin, son reales. No es una foto, no. Es real. Y nosotros lo tenemos dentro de nuestros oculares.
Se va acercando el momento de recoger, pero no queremos irnos sin antes cazar a M51 en los Perros de Caza, la Whirlpool Galaxy. Tiene nombre de marca de lavadora, pero….. Es una grandísima galaxia, lejana, con el 30 mm ya se ve bien, pero con el Ethos se aprecian los brazos con algo de visión desviada. No sé… A mí me parece maravilloso… Saber que estás observando algo que se encuentra a 37.000.000 de años luz. Realmente, ese objeto, cómo se encuentra ahora? Lo mismo no queda nada de él… Impresiona.
Sí, es la 1 y ya es el momento de regresar a Granada, a casita, al calor de una manta. Ha sido una noche agradable, pero aún así, es fresca pues estamos en febrero y en la sierra. Esperemos que no queden secuelas físicas, en el coche se escuchan tosecillas que no presagian algo bueno. Pero merece la pena. La vida del aficionado a la astronomía es así: robarle horas al sueño, pasar frío, resfriados inoportunos…
PERO TODO MERECE LA PENA POR UNA OBSERVACIÓN ASÍ.
P.D. Obviamente, toda la parte técnica, es cosa del compañero, así cómo la búsqueda, que se la hizo él solito (y que, modestamente, no quiere aparecer en mi narración). Yo quiero másssssssssssssssssssssssssssssssssss!!!!!!!!!!!!!!!!
Quili
Qué nervios! A las 20:30 suena el teléfono…: Salimos? Buena temperatura, no hay nubes, es la noche del Lulin… Salimos, salimos, salimos? Por supuesto!!!! Yuju!, Yuju! Y tres veces Yujuuuuuuuuuuu.
De un golpe, todas las cosas en la bolsa, ya preparada, por si acaso. Al armario, a por la ropa, y, corriendo, al coche, con dobson incluido.
Dónde vamos? Jayena está a sólo media hora, en cambio el llano de Palomares nos lleva casi una hora para llegar… Salimos dirección Jayena, pero a medio camino se nos cae encima una niebla de impresión. Y si nos arriesgamos a continuar y luego tenemos esta niebla? Así que media vuelta, dirección Jaén, rumbo al llano de Palomares, que es la zona que parece estar en mejores condiciones, según las previsiones meteorológicas. Estando ya en camino, nos da pereza hacer tantos kms, teniendo en cuenta el tiempo del que disponemos, y cogemos el desvío del Puerto de Onítar. 35 km desde la capital y un cielo muy, muy aceptable. Buscamos un sitio cómodo para plantar los telescopios, y en un buen llano que encontramos “montamos el chiringuito”
No disponemos de mucho tiempo, es día laborable, así que mejor sacar solo uno de los dobson. La elección es clara: el LB 12’’ de mi “compi”. Y casi sin respirar, empezamos. No vaya a ser que aparezca alguna nube y se estropee la noche…..
Empezamos por M42, la nebulosa difusa, en Orión. Primero el 30 mm, y no puedo esperar más, hay que estrenar “oficialmente” la joya de la corona, así que está claro: el Ethos. Impresionante! Después, el Uwan 7mm y luego el Ethos más barlow, para apreciar toda su intensidad. Tengo interés en utilizar un filtro UHC, pero me doy cuenta que en noche oscura empobrece el campo de estrellas. Nos detenemos un ratito en el trapecio con el Ethos y el Uwan, precioso!
Ahora me gustaría pasear, por campos estelares, se entiende, y dónde mejor que en la zona de la Popa, Can Mayor y Monoceros, deteniéndonos en sus cúmulos abiertos (M93- M46- M47, M41 y M50 respectivamente), podría perderme con toda tranquilidad en esos inmensos campos de estrellas, lo disfruto muchísimo, y corroboro la opinión de Comellas sobre esta zona.
Continuamos por la zona del valiente Perseo, su doble cúmulo abierto es digno de ver, con el 30 mm podemos divisarlos juntos, una vez acoplado el Ethos en el portaoculares, los vemos uno a uno.
Me gusta también visitar las Pléyades, así que hacia allí dirijo el dobson. Ya sé que no son de lo más espectacular, pero a mí me gusta ese racimo de estrellas que forman el cúmulo abierto.
El atrayente M1, la Nebulosa del Cangrejo…., observada por el Ethos, es demasiado diferente a las fotos que vemos, con tal cantidad de filamentos de colores, que cuando miras por el ocular parece que sólo ves un manchón difuso ( no me critiquéis el comentario, por favor, sé que es de novata-novata).
Necesitamos otro paseo estelar, así que nos dirigimos primero a la zona de los gemelos, para quedar atrapados por M35, su cúmulo abierto. Mira, dice mi compañero, 2 diamantes en el cielo! Y es verdad, esa es la impresión que tienes al ver a Cástor a través del Ethos. El Uwan las separa mejor, pero pierde nitidez la imagen. Aquí, el perfeccionista, dice que es por deficiente colimación. ¿Pero cuándo va a estar contento este hombre con la colimación? Jejejejejjeej
¿Y si tomamos otra senda en nuestro paseo estelar? Para eso, tenemos a Auriga, el cochero, podemos deleitarnos con sus cúmulos abiertos: M36, M37 y M38.
Después, nos pasamos a Cáncer, y allí, observamos, con el ethos también, otro cúmulo similar (M67). Siguiendo en Cáncer, mi compañero tiene decidido cuál es nuestro próximo objetivo: M44, el cúmulo del Pesebre. Primero, lo vemos con el 30 mm y luego con el Ethos, obviamente no entra entero dentro del campo, pero queda capturado en nuestras retinas, brillante, muy brillante, y muy cercano.
Venga, ahora a por la Osa Mayor, la madre, según la mitología griega, queremos ver las galaxias M81 y M82. Espeluznante, dice el compi al ver las 2 galaxias dentro del ocular de 30 mm. Maravilloso, comentamos al unísono, ver M82 con el Ethos.
Golpe de timón y giramos hacia Leo. Queremos al triplete de Leo!!!! De nuevo el abismo. Es alucinante ver 3 inmensas galaxias dentro del campo del 30mm. Pierde un poco de espectacularidad observarla con el ethos, pues ya no abarcamos las 3, aunque gusta recrearse en cada una por separado. Triplete de Leo, ya no es sólo un fondo de escritorio en mi ordenador del trabajo. Leo, aquel de la tragedia del poeta Ovidio, el que malogró la escapada de los amantes…. El velo de la amada, Zeus, lo convirtió en la Cabellera de Berenice, para recordar que no se debe interferir en el amor de 2 personas, y nosotros seguimos su estela, tras M3. Cúmulo globular. Es impactante, magnífico, atrayente….
Sin darnos un respiro ni para la cena, el espíritu se alimenta de diversas formas, cazamos a Saturno. Quién se acuerda de Lulin, si tenemos ahí a todo un planeta? Lo observamos de todas las maneras posibles, en un intento de acercarnos a nuestro vecino: Ethos, Uwan 7 mm, 4 mm, Uwan + barlow, Y hasta 4 mm + barlow, en 800 borrosos aumentos, jejeeje… Es alucinante!!!! Tan sólo en última instancia pierde nitidez. Cómo poder describir el sobrecogimiento que se siente al observarlo? Sus anillos, por fin, son reales. No es una foto, no. Es real. Y nosotros lo tenemos dentro de nuestros oculares.
Se va acercando el momento de recoger, pero no queremos irnos sin antes cazar a M51 en los Perros de Caza, la Whirlpool Galaxy. Tiene nombre de marca de lavadora, pero….. Es una grandísima galaxia, lejana, con el 30 mm ya se ve bien, pero con el Ethos se aprecian los brazos con algo de visión desviada. No sé… A mí me parece maravilloso… Saber que estás observando algo que se encuentra a 37.000.000 de años luz. Realmente, ese objeto, cómo se encuentra ahora? Lo mismo no queda nada de él… Impresiona.
Sí, es la 1 y ya es el momento de regresar a Granada, a casita, al calor de una manta. Ha sido una noche agradable, pero aún así, es fresca pues estamos en febrero y en la sierra. Esperemos que no queden secuelas físicas, en el coche se escuchan tosecillas que no presagian algo bueno. Pero merece la pena. La vida del aficionado a la astronomía es así: robarle horas al sueño, pasar frío, resfriados inoportunos…
PERO TODO MERECE LA PENA POR UNA OBSERVACIÓN ASÍ.
P.D. Obviamente, toda la parte técnica, es cosa del compañero, así cómo la búsqueda, que se la hizo él solito (y que, modestamente, no quiere aparecer en mi narración). Yo quiero másssssssssssssssssssssssssssssssssss!!!!!!!!!!!!!!!!
Quili
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