lunes, 24 de agosto de 2009

La noche en la que se nos mostró el camino

La noche en la que se nos mostró el camino (24/08/2009) El encuentro era a las 9 de la noche y el cielo prometía. Mientras iba en el coche conduciendo hacia el lugar en el que habíamos quedado esta vez, pensaba en lo mucho que ha cambiado mi vida en el último año y medio. Antes de este tiempo, me cuentan que yo iba a pasar horas muertas en el campo y hasta muchas veces pasando frío y no me lo creo. ¿Qué clase de afición es esta en la que pasas sueño, frío y todavía te vas tan contenta a tu casa? Y contenta sería poco. Contenta, satisfecha, emocionada…

Esta salida me recordó muchísimo las noches de mi infancia, en el pueblo. Los veraneos había que aprovecharlos en visitar a los abuelos y las noches se aprovechaban tumbados en el suelo de la entrada a la casa, en la calle, contando estrellas fugaces.
Misma agradable temperatura, misma sensación de pueblo, y la mejor compañía. Como cuando era pequeña y pensaba que todo era fácil.
Ahora, hasta para encontrar ese cielo hay que hacer kilómetros y kilómetros de carretera. Pero, como en todas las salidas con mi amigo, mereció la pena. Por unas horas, volví a ser la niña de entonces.

Para entrar en materia, y mientras desaparece la Luna, comenzamos la noche con una serie de dobles. Algunas era la primera vez que las veía. Y me gustaron. Mucho.
Un dobson perfectamente colimado y un ethos 13 mm en el portaoculares pueden hacer que te olvides de lo poco que vas a dormir esa noche, y de todo….

La doble del Delfín. Nunca había observado esta pareja y lo que más me llama la atención es la perfección del par: tamaño, luminosidad, precioso color dorado… Lo mismo me ocurre con Alya, la doble de la cola de la serpiente, qué azul más hermoso! Parecen 2 ojos que observan cómo les observo yo.
Tanto la 70 de Ofiuco como Rasalgheti me parecen muy distintas de las anteriores, tan diferentes parejas en magnitudes y tamaño. En Rasalgheti me da la impresión que una intenta esconder a la otra, diciendo al Universo: aquí estoy yo!!

Luego, las familiares: la doble-doble de la Lyra, Albireo, Alcor- Mízar,…
Una pareja que me gustó mucho fue aquella de la que toma nombre nuestro forero artista, sin desmerecer a los demás, el que con mejores dibujos nos obsequia: Almach, la gamma de Andrómeda. No me extraña que alguien tome el nombre de esta doble, quizá la más hermosa que haya visto. Una, rutilante y naranja, la otra azul, mucho menos brillante.

Pasamos a uno de nuestro objetos favoritos: M51. Con el ethos se distinguen las 2 galaxias, pero mucho más débiles que otras veces, ya que la Osa Mayor y los perros de caza continúan viaje hacia su refugio de invierno. La observamos también con el 7 y con el 30, pero como mejor la vemos, indudablemente, es con el 13. El remolino ya es tenue, y es que se acerca el otoño. M101, cercana, en la Osa Mayor.

En la cola del Escorpión encontramos M6 (la mariposa), y M7, cúmulos abiertos.
El Escorpión empieza a morir bajo los pies de Ofiuco para dejar renacer a Orión, ya que se puede observar ya de madrugada. Pero es pronto todavía para pensar en el otoño, prefiero pensar en el héroe Maui, con este anzuelo pescó un pedazo de tierra al que luego llamaron Nueva Zelanda. El anzuelo se separó con tanta fuerza de la tierra, que voló hacia el cielo, donde permanece.
Siempre algo nuevo en la noche, como nuevo fue ese pedazo de tierra.

Con el ethos y un filtro UHC, observamos la Nebulosa de la Laguna, M8. Es tal la calidad de la imagen que veo cómo un negro río divide la Nebulosa.
Por hacer comparaciones, mi compañero quita el filtro. No, no, la imagen pierde muchísimo. Mejor con filtro. Zonas claras, más oscuras. Para perder horas.

Con el mismo Ethos (gracias S. Ethos por las noches que nos das!!), el mismo filtro, y en la misma constelación, observamos la Trífida, M20. Perfectamente dividida en 3, es el trébol que nos está dando suerte esta noche. Suerte? No, ganas de disfrutar, optimismo…

Continuamos de la misma forma con la Nebulosa del Aguila, en la Serpiente, M16, aunque ésta no me guste tanto, por ser más tenue.

Y otra que me gusta mucho, la Nebulosa de Omega, M17, mi Niké Aptea, mi victoria particular.

En la Lyra, el anillo, la nebulosa planetaria M57. Cambia el modo de observar las cosas con filtro. Con él es como si hubieran vaciado su alrededor. Sin filtro, es mucho más espectacular su campo, sin perder vistosidad la nebulosa.

En el Boyero, observamos M3, cúmulo grande pero desmejorado, por estar demasiado bajo ya.

Antes de que acabe de caer la Osa Mayor, buscamos M81 y M82. Han cambiado de posición con respecto a la primavera, lógicamente. Apenas entran en el campo del ethos. M82, la alargada horizontal sigue siendo la que más me gusta.

Un pequeño paseo por el lagarto (Lacerta). Es espectacular. Comellas tiene razón al comentar la sensación de tridimensionalidad que da.

En el tejado de la casita de Sagitario tenemos M22. Me gusta este cúmulo, mucho más espectacular y explosivo que M4 en Escorpión.
M28, cúmulo mucho más alejado que M22 (casi dobla su distancia a la tierra) también en Sagitario. Poco vistoso.

Es noche de cúmulos, M80 en el Escorpión. Se trata de un cúmulo pequeño.

M69, en la base de Sagitario, nada destacable tampoco.

Es increíble, son las 12 de la noche y no hemos ni cenado. Mi amigo está emocionado buscando un objeto tras otro, y ni hambre tiene. Venga, que tenemos que cenar y beber algo al menos… Él también ha cambiado en este año y medio. Sigue siendo lo mismo de intuitivo a la hora de buscar, pero sus conocimientos del cielo han aumentado al 100%. Me gusta aprender de él. Aprender con él, seguir sus pasos… Es mi maestro en esto de la astronomía. Reconozco que si no fuera por él, iría mucho más lenta en mi avance.

Pues breve parada para el refrigerio, no más de 10 minutos y continuación de nuestro viaje en el tiempo. Y es que es lo maravilloso de la astronomía, viajar a años luz entre galaxias y cúmulos, nebulosas y estrellas, sin moverte del sitio, sin sentir más cansancio que el vértigo de las distancias en las que nos movemos.

M15 nos da alas para continuar el viaje. Este cúmulo globular, en Pegaso, es un verdadero torbellino.

Cercano, M2 en Acuario, es otro cúmulo globular, maravilloso, de estrellas muy apretadas.

Cambiando a nebulosas, la nebulosa Saturno en Acuario, es muy parecida a nuestro planeta amigo, de ahí el nombre, se le ven los “anillos”.
Siguiendo en Acuario, el aguador, tenemos otra nebulosa planetaria, la Hélix, la de la Hélice. La más cercana al Sol, con un espacio equivalente a la mitad del tamaño de la luna llena, pero con el 30 mm yo no consigo verle las hélices…

Ahora, en el majestuoso Cisne, otra nebulosa planetaria, la Blinking Planetary. Es la primera vez que la observo y despierta mi curiosidad. Depende de cómo fijes la vista, se ve la estrella o la nebulosa. Parpadeando y alternándose una y otra. Acertado su nombre.

En el mismo Cisne, la nebulosa del Velo, con OIII 2”, espectacular, alucinante, increíble…. Como siempre.

En Casiopea, el cúmulo abierto M103, con nubes. Regular.

El doble cúmulo de Perseo. Uno arriba del ocular completamente, en el otro extremo, abajo, el otro. Llenan el campo del ethos, y de mis ojos. Apenas entra.
M34, también en Perseo, otro cúmulo abierto para el ocular de los oculares. Es curioso el origen de la palabra ethos, es el talante o disposición del agente discursivo. El talante…. El buen humor que te hace aflorar este ocular al observar por él?

En el escudo, Will Duck, envuelto en un campo estrellado sin parangón, me parece algo bonito de verdad.

En Andrómeda, M31, M32 y M110, de un solo vistazo y en el mismo campo del ocular. La de abajo sería mucho más vistosa si no la eclipsara la propia galaxia de Andrómeda.

En Pegaso, una mininebulosa NGC diminuta, diminuta. Un circulito como la Little Gem.

Por un pequeño lapso de tiempo, las nubes han interrumpido nuestra obsevación, pero desaparecen y, afortunadamente, las ganas no se van con ellas, por lo que continuamos nuestro camino.

M103, sin nubes, sí se ve como una explosión ahora, precioso.

M92 en Hércules. Más pequeño y menos impresionante que M13, que también observamos, obviamente. No en vano, M13 es uno de mis objetos favoritos.

En Ofiuco, M10, M12 y M14, cúmulos globulares, algo borrosos por la leve nubosidad.

Poco antes de las 00:50 algo enciende la noche, pues veo completamente iluminado a mi acompañante consultando unos datos. Me quedo paralizada, pues no sé qué ha pasado. Ha sido detrás de mí y mi amigo grita: un bólido, un bólido!! Reconozco que mi tiempo de reacción fue de tortuga, pues cuando me levanto y giro ya sólo queda el rastro de él. Un rastro grueso, alargado y firme por la zona de Capricornio. Tan grande fue que se mantuvo el rastro 20-25 segundos en el cielo.
¿Te imaginas qué sentirían los antiguos al ver estas cosas? Comenta mi amigo. Casi es lógico que creyeran en dioses sobrehumanos.
Ha sido impresionante esta luz en la noche, dejándonos un camino marcado a seguir. No decaigáis, parece que dice.

Cambiamos a Vulpécula, allí tenemos la Nebulosa Dumbell, me recuerda el algodón azucarado de las ferias. Grande, vistosa.

Little Dumbell, sin filtro es muy borrosa. Con filtro, obtenemos la forma de un pequeño cacahuete. No nos dice mucho, la verdad.

En Andrómeda, la Blue Snowball, esta diminuta nebulosa planetaria es una verdadera bolita azul.
En Andrómeda también, NGC404, pequeña galaxia bastante eclipsada por Mirach, dada su cercanía.

En Pegaso, el caballo alado, 2 NGC: 7619 y 7626. 2 galaxias cercanas. Un verdadero logro para este buscador y su dobson. En cambio, a través del ocular, no hay más que dos borrocitos…

Otra pequeña galaxia NGC en esta constelación: 7331, casi imprescindible punto de referencia para los admiradores del Quinteto. Así se ve nuestra galaxia desde la lejanía, comenta que ha leído mi amigo.

En la constelación del Triángulo, la Galaxia que recibe su nombre. Fijándote mucho y con mucha imaginación, a lo mejor se ve alguna espiral…. Y es que hace falta mucho mejor noche para verla bien.

Y llega el momento de Júpiter. Ahora está alto y le toca su momento de gloria. Es una de las mejores observaciones que hemos tenido de este planeta. A lo largo de la noche, hemos visto cómo iban moviéndose sus satélites, pero ahora es cuando vemos la Gran Mancha. Yo es la primera vez que la observo. Fácilmente distinguibles 8 bandas… Qué colofón a una noche tan magnífica!!!

También fueron vistas: M52 en Casiopea, M30 en Capricornio, M74 en Piscis, M5 en Serpens Caput… Cuánto nos ha cundido la noche!!!

Es hora de recoger, pues al día siguiente es laborable y el trabajo no perdona.

Un último vistazo a M13, hay qué ver lo que nos gusta…!!! Y a recoger.

El regreso, con sueño pero feliz. Es el coche el que vuela o soy yo?


Quili


Publicado en la revista AstronomiA el mes de Noviembre de 2009

sábado, 18 de julio de 2009

Calar Alto


A las 7 de la tarde comenzó el viaje a Almería. Carreteras en tierras áridas, desiertos de los que recuerdan maravillosas películas como “ La muerte tenía un precio” o “ Por un puñado de dólares”, muchos títulos más vienen a mi mente…. Desviación en Gérgal y toma de la carretera que nos llevará a nuestro destino.

En Calar Alto nos encontramos con radiotelescopios de gran tamaño. 2 observatorios impresionantes que dominan el cielo almeriense. Si faltaba algo para que este espectáculo fuera más impresionante, el sol nos lo brinda: una maravillosa puesta de sol en la que los máximos protagonistas son estos 2 gigantes blancos, a los que D. Quijote hubiera confundido sin lugar a dudas, transformándolos en dos monstruos con los que batallar.


 
 Uno de los observatorios


Tras una breve parada para la fotografía, continuación de viaje y encuentro en las cercanías del albergue de los que serán compañeros de la noche. Ya estamos todos.
Tenemos a Paco, con un Celestron 8;  a Juan José (Comiqueso) con su apo 130, y con su Orion Optiks de 300 mm; a Gaby (Gab), con su Pentax 75 mm (maravillosa fotografía…); a Carlos y Teresa, con su celestron 6 SGT (todos supergotorizados); y a FranJua, con su dobson LB 12” y su nuevo ED 80.
Yo no llevo nada más que mis ganas de observar, que son muchas. Pero la noche promete…



 Foto de grupo


Es increíble cómo recordamos algunas veces las cosas. De esa noche me vienen a la cabeza todavía flashes de imágenes vívidas a mi cabeza. Es como volver a vivirlo otra vez. Sin lugar a dudas, la mejor observación de mi corta vida de aficionada a la astronomía: la compañía, el clima, el sitio,… Y el cielo.

Tras habituar la visión a la oscuridad durante la cena, comenzamos nuestro periplo celeste.



 Preparando el equipo


Esta noche es la presentación en sociedad del pequeñín, del ED80. Su primer papel protagonista. Y doy fe que consiguió pasar la prueba con éxito, y hasta aplausos.

Su primer solo en la observación será la búsqueda de la doble-doble de la Lyra. Perfectasss!!! Con el 7 mm. Nunca las había visto tan perfectamente separadas y brillantes. Me encantan!! Aquí no se ve el halo borroso que se observa a través del dobson. No, aquí son dos brillantes, que a su vez engarzan con otros dos brillantes, perfectamente separadas. Bravo por el ED80.

Queremos hacer un recorrido por nuestras dobles favoritas, pero, mientras, nos reclama la captura en otros telescopios de otros objetos que también entran dentro de nuestras apetencias.

En el apo de JuanJo (Comiqueso), tenemos a M17, me parece una explosión de  luz, en la que algo nace en su interior, algo se mueve.

Justo al lado, en el Celestron 8 de Paco, tenemos a M57, el anillo. Perfectísimo en su espacio vacío que luego vuelve a crecer.

Volviendo con el ED80, tenemos ya a Rasalgheti. Otra vez la misma impresión que la doble-doble, nunca la había visto así. Una, grandísima, impactante, naranja. La compañera, mucho más tenue y débil.
Qué diferentes una de otra!!!



 Dobson y Ed


El jinete Alcor y Mízar, son otra pareja separadas en color y brillo. En este caso, el brillo de una no llega a eclipsar al de la otra, no llegan a tocarse.

Con el ED80, observando Albireo, la del Iris, aprecio mucho mejor su diferencia de tamaño. Mucho más grande la blanca-amarilla, que la azul.

Paco nos llama y sonríe, dice que ha capturado a ET, riendo, me acerco y es verdad. A través de su ocular diviso a NGC 457 en Casiopea, nuestro pequeño extraterrestre de la noche.

En Ophiuco, observamos Yed Prior y Yed Posterior, ambas de color naranja. Una eclipsa completamente a la otra, y es que la primera es exactamente media magnitud más luminosa que la segunda.

De las dobles de Scorpio saco la misma conclusión con  el ED80, observo de una forma muy distinta el dobson, de esta manera, verdaderamente, te puedes hacer una idea de su magnitud.

JuanFra (FranJua) me ve entusiasmada con el ED80, no te emociones tanto, me dice riendo, gira el telescopio y dice: mira! Ohhhhh, noooooooo. Es M13. Qué decepcionante observar uno de mis objetos favoritos a través del pequeño apo!!!

Venga, vamos a por más dobles, y en otro giro de timón me lleva a Vega. Justo debajo, a la derecha, tenemos dos finísimas cabezas de alfiler, diminutas, es impresionante el brillo que alcanzan.

La nebulosa de la laguna con el ethos y filtro la veo mucho más difusa que con el dobson.
En M80 me da la impresión de encontrar un corazón difuso en un campo de estrellas….

De reojo, observamos al Dobson LB 12”. Creemos que el ED80 ha cumplido su papel como telonero. Pero es hora de darle trabajo al Dobson.



Equipo, 12" y Ed80
Ni estos dos segundo de cambio de telescopio estoy parada (es genial), Juanjo me avisa para que observe M81 y M82 a través de su apo. La imagen me gusta.

Me entretengo un rato con el ED80 y la Vía Láctea, quiero dar algún paseo estelar, pero no tarda en estar el primer objeto con el Dobson. Oigo a JuanFra decir: Qué pasada!! Y es que acaba de capturar a M51 con su habitual rapidez (es que no dejo de asombrarme con su facilidad para la búsqueda). Nunca, pero nunca, había visto la Galaxia del Remolino de esta manera. La galaxia grande abre sus brazos a la pequeña. El remolino hoy abraza a la pequeña con más fuerza que nunca.
Se distinguen todos y cada uno de sus brazos, separándose entre sí, hasta se pueden contar… Repito, nunca la había visto así.
M106, cerca.

La madre de las galaxias, la Osa Mayor, a por ella nos dirigimos.
Con el 20 mm capta M81 y M82. Y ya con el ethos 13, M82 en exclusiva para mí. Mi preferida de estas dos.
La Owl nebulosa, la M108, M109

Un regalo: NGC 52 Cyg, LOS VELOS, el de la derecha en concreto. Cada dos o tres meses cambio de objeto preferido y este trimestre, este es el mío.
Mirando a través del Ethos, me da la impresión de ver las alas del cisne, ese que transportó a Simbad hasta el valle de los diamantes, pero soy yo la que ha descubierto un verdadero tesoro esta noche con este valioso objeto.
Una sensación de sorpresa y admiración se apodera de mí. Me ha sorprendido ese encaje perfecto, tupido, alargado, en que consiste este ala al que dirige su propia estrella.
En el cisne también M29, cúmulo abierto

Visitando Sagitario nos invade su espíritu guerrero, proveniente de este cazador asociado a la guerra y el fuego. Siguiendo con las nebulosas atacamos a la laguna, M8, una larga mancha cuyo tamaño equivale al de 3 lunas llenas. Vista con un ocular prestado de 36 mm y el OIII me da la impresión de observar un abanico, un racimo de estrellas apiñadas del cual irradia la nebulosa formada por una semicircunferencia.

Con el mismo espíritu guerrero, disparamos a M17, la Nebulosa de Omega, o Nebulosa de la Herradura, con el 30 me parece ver la w del alfabeto griego, pero es que con el ethos 13 y el OIII es a la Nike Aptea a la que veo!!! Creo que abandonó por una noche su escalinata en el Louvre para visitarnos. Después de todo, no hay mejor trofeo para el guerrero que una Victoria alada…

La Nebulosa del Aguila la veo mucho más difusa, en cambio.

Con M20, la Nebulosa Trífida, me parece estar viendo una foto de algún libro, tan perfecta es la imagen. Dividida en 3 lóbulos, de ahí nombre, separados a su vez por finas líneas. Parece un trébol… Nuestro trébol de la suerte esta noche.

Conseguimos una verdadera explosión en M6, la Nebulosa de la mariposa, M7 muy cerquita, en Escorpio. Y explosión es también el cúmulo globular M22. Cúmulos globulares también M54, M70, M69. Bajo la tetera, a la izquierda, M55

M4, en Scorpio, una de mis asequibles. M19 y M62.

Los perros de caza nos llaman. Ya está bien de cúmulos, en M94 encontramos una galaxia pequeñita y resultona, muy brillante su corazón. El cúmulo M3 en la misma constelación.

Durante nuestro recorrido, Gaby ha conseguido fotografiar M17: alucinante!! Es un chorro total de luz. Qué maravilla de fotografía

Con nuestro pequeñín distinguimos M31, M32 y M110, las 3 galaxias de Andrómeda, aquella que fue dominadora de los hombres (versión que me gusta mucho más que la otra de inocente y pasiva…). Con el dobson las podemos comparar mucho mejor

En Andrómeda, sigue teniendo su momento el ED80 con Almach, la doble. Da la impresión que una devora la otra.

En Vulpécula encontramos a la Nebulosa Dummbell, compacta, redonda y algodonada….

Volviendo al Dobson (mi héroe), llenamos el ethos con M11, Will Duck, el pato salvaje.



 Dobson 12" de mis amores


Sin menospreciar Ophiuco, JuanFra no necesita esforzarse para encontrar cúmulos globulares como M10, M12 ó M14. A mí me resultan todos muy parecidos…. M9, M107, uf, tantos…

En esta misma galaxia observamos un gran cúmulo que no cabe en el ocular, se trata de IC4665. Grande, disperso, concreto.

M59, la pequeña galaxia elíptica en la constelación de Virgo….

Carlos y Teresa están interesados en observar Júpiter, así que ahora que ha subido un poquito y antes de que se vayan ellos, le enchufamos al planeta del verano. Me gusta con el 7 mm, se ve gordote.

Con el Radian prestado de 5 mm, lo observamos mejor que nunca, no sólo en tamaño sino también la forma en que distinguimos, la luminosidad de las bandas. Es increíble…. Nunca había podido contrastar las diferentes tonalidades de sus bandas de ese modo tan preciso.

Nos prestan un nagler de 17 mm para observar el doble cúmulo del héroe Perseo. La impresionante visión me hacer recordar mi error al solicitar la compra de un Uwan 7 mm, en lugar de un 16. Me hace falta para mi dobson!!

Uno de los triunfos de la noche es el Quinteto de Stephan en Pegaso. Ellos dicen que ven 3 de las 5 galaxias, pero yo sólo veo 2. Y tampoco es que me entusiasme tanto… Todavía soy novata. Bueno, es la emoción de encontrarlas…
Junto al Quinteto de Stephan, la NGC 7331, a la que repasamos también.

Alguna cosa me ha quedado en el tintero o no he hecho gran alusión, pero es que fue tal la cantidad de cosas que esto se convertiría en un ladrillo: M25, M103,…

En el camino de regreso una liebre cruza delante del coche. Pero 100 m más adelante lo que me hace gritar de emoción son dos bambis, dos ciervos!!! Están justo parados en medio de la carretera nos miran y salen corriendo.

No encuentro otra manera mejor de acabar esta noche.

Por más que lo pienso esta noche ha sido una de las más emocionantes que he tenido en mi vida.